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spanish.china.org.cn | 21. 09. 2023 | Editor:Teresa Zheng [A A A]

Estados Unidos busca una "hegemonía permanente en el ciberespacio"

Palabras clave: Estados Unidos, ciberespacio, hegemonía

Ilustración: Liu Rui/GT


El Ministerio de Seguridad del Estado de China expuso el miércoles los principales métodos infames utilizados por las agencias de inteligencia estadounidenses en el ciberespionaje y el robo. Indicó además que la infiltración en los servidores de la sede de Huawei se remonta a 2009. A pesar de ello, Washington lo ha atacado y ha afirmado de manera falsa que la marca supone una amenaza para su "seguridad nacional". Este comportamiento del ladrón que grita “detengan al ladrón” es una conducta hegemónica típica del país norteamericano.

Estados Unidos tiene un historial notorio en el campo de la ciberseguridad. Según el Ministerio de Seguridad chino, sus agencias de inteligencia, con su poderoso arsenal de armas de ciberataque, han vigilado, robado secretos y lanzado incursiones contra múltiples países, incluida China. Washington, bajo el velo de la seguridad nacional, implantó por la fuerza puertas traseras en dispositivos, programas y aplicaciones de empresas tecnológicas relevantes a través de leyes como la de Vigilancia de Inteligencia Extranjera. A través de métodos, como el código incrustado y ataques a vulnerabilidades, logró espiar y robar datos a escala mundial, aprovechando la influencia de las firmas tecnológicas globales. Pero incluso en esta situación, el director del FBI, Chris Wray, manifestó sin pudor el lunes que Beijing posee un programa de ciberespionaje tan vasto que es mayor al de todos sus principales competidores juntos. Apoyándose en el truco del ladrón que grita “detengan al ladrón”, intenta distorsionar la verdad, confundir al público y presentarse como "víctima de ciberataques". En última instancia, pretende desprestigiar y suprimir a quien considere opositor y establecer una hegemonía cibernética permanente.

En el proceso de eliminar y sancionar a las compañías tecnológicas chinas, Estados Unidos suele utilizar la excusa de proteger su "seguridad nacional". Sin embargo, la realidad es la siguiente: Es él quien comenzó a invadir los servidores de la sede de Huawei y a vigilarlo de manera continua ya en 2009. Washington, por un lado, ha puesto en peligro la seguridad nacional de China pirateando a sus empresas tecnológicas; y por otro, ha reprimido repetidamente a Huawei restringiendo las exportaciones de chips con el pretexto de la "seguridad nacional".

Estados Unidos no solo excluye varios de sus productos, incluidos los equipos de telecomunicaciones, sino que también exige a sus aliados que hagan lo mismo con los equipos de construcción de redes 5G. Alega que son una amenaza a la seguridad de la red de estos países, especialmente en términos de comunicaciones militares. El mundo es testigo de una injusticia tecnológica sin precedentes cuando Estados Unidos moviliza a sus aliados para intentar "estrangular" a la firma china de alta tecnología. Ahora resulta que Huawei es víctima de la piratería informática estadounidense.

La creación de un ciberarsenal por Estados Unidos refleja un concepto de seguridad muy importante. Es que en los elementos más esenciales del poder nacional, este debe estar en una posición dominante absoluta y en la que ningún otro país pueda igualar. Esto se aplica al aspecto económico y también al ámbito cibernético. Es un patrón de comportamiento inherente a Estados Unidos.

Ante tal situación, ¿qué debe hacer China? Por un lado, reforzar su propia capacidad en el ámbito de la ciberseguridad y acelerar al máximo su desarrollo. La otra es exponer al máximo las acciones destructivas de Estados Unidos al mundo, la comunidad global, China, sus aliados e incluso a los ciudadanos estadounidenses. Que más gente entienda cómo opera y lo infame y vergonzoso que es.

Sus malas prácticas en materia de ciberataques y vigilancia son demasiado numerosas para contarlas. Sus diversas acciones están dirigidas a empujar al mundo hacia su "hegemonía digital permanente". Estados Unidos es el enemigo global de la ciberseguridad, pero pretende ser su "guardián". Su naturaleza dominante e hipócrita ha sido expuesta y condenada por el mundo.