| Opinión> |
| spanish.china.org.cn | 02. 08. 2023 | Editor:Teresa Zheng | ![]() |
![]() |
![]() |
![]() |
![]() |
[A A A] |
La IFR, como bien público global, fomenta la cooperación Sur-Sur

Un logotipo de la Franja y la Ruta visto en Shanghai. [Foto/VCG]
Los países en desarrollo, motivados por sus preocupaciones en materia de seguridad, buscan cada vez más el modelo de "cooperación Sur-Sur" para encontrar nuevas vías de desarrollo en medio de un panorama mundial que cambia rápidamente. Frente a conmociones como la pandemia de COVID-19, la crisis de Ucrania y las sanciones occidentales, las economías emergentes están dando prioridad a asegurar su industria y cadenas de suministro mientras buscan formas de eliminar sus cuellos de botella en el desarrollo. Esta tendencia, a su vez, ha estado promoviendo la cooperación en el marco de la Iniciativa de la Franja y la Ruta.
La Iniciativa de la Franja y la Ruta, propuesta en 2013, ha ayudado a desarrollar diversos mecanismos y profundizar la cooperación, proporcionando apoyo político para la cooperación práctica y los principales proyectos a través de una mayor confianza política, coordinación estratégica e intercambios entre pueblos.
La Iniciativa de la Franja y la Ruta también ha ayudado a impulsar el desarrollo de infraestructuras, mejorar la conectividad y facilitar el comercio y la inversión entre las economías participantes, mientras que el marco de conectividad de "seis corredores y seis rutas" ha desempeñado un papel importante en el establecimiento de asociaciones de interconectividad entre países y para garantizar el flujo sin problemas de bienes y servicios en el mercado euroasiático.
Por ejemplo, los proyectos emblemáticos de la Franja y la Ruta, como el ferrocarril China-Laos, el ferrocarril de alta velocidad Yakarta-Bandung y el ferrocarril China-Tailandia, han logrado resultados sustanciales, y la red de trenes de carga China-Europa se ha expandido a 180 ciudades en 23 países europeos con un valor de carga anual de 74.900 millones de dólares, lo que representa el 8 por ciento del comercio China-Europa.
La Iniciativa también ha facilitado el comercio y reducido las barreras comerciales. De 2013 a 2022, el volumen total de importación y exportación entre China y los países de la Franja y la Ruta aumentó de 1,04 billones de dólares a 2,07 billones, con una tasa de crecimiento anual promedio de alrededor del 8 por ciento.
La inversión y la cooperación bilaterales también han crecido, y la inversión directa no financiera de China en los países de la Franja y la Ruta alcanzó unos 182.200 millones de dólares de 2013 a 2022, lo que representa aproximadamente el 20 por ciento de la inversión total en el extranjero del país.
Además, el establecimiento del Banco Asiático de Inversión en Infraestructura ha fortalecido la cooperación financiera entre los países de la Franja y la Ruta. Que el BAII ha desempeñado un papel muy importante en la promoción del desarrollo inclusivo es evidente por el hecho de que ha proporcionado 38.800 millones de dólares en financiamiento para los 202 proyectos que ha aprobado, movilizando casi 130.000 millones en capital. Estos proyectos abarcan diversos sectores, incluida la construcción de infraestructuras sostenibles, la energía verde, el transporte, el tratamiento y suministro de agua, las telecomunicaciones, la educación y la salud pública. No es de extrañar que el BAII se haya convertido en la segunda institución de desarrollo internacional más grande, superando a todas menos al Banco Mundial.
La Franja y la Ruta también ha promovido los intercambios culturales y la cooperación educativa entre los países. Por ejemplo, China ha firmado acuerdos sobre reconocimiento mutuo de diplomas de educación superior con 24 países de la Iniciativa, mientras que las universidades chinas han abierto campus en 23 países. Y la cooperación de China en ciencia y tecnología con 84 países de la Franja y la Ruta ha ayudado a iniciar proyectos conjuntos de investigación y establecer laboratorios conjuntos en diversos campos. Además, China ha proporcionado asistencia significativa a los programas de reducción y alivio de la pobreza para algunos países de la Franja y la Ruta.
La IFR también ha mejorado la cooperación regional y ha contribuido al desarrollo global y la integración regional. La Iniciativa también ha fomentado la colaboración, fortalecido las asociaciones y promovido la prosperidad común entre los países participantes, allanando el camino para un mundo más interconectado e interdependiente.
La Iniciativa, guiada por los principios de consulta, contribución conjunta y beneficios compartidos, se alinea con los mecanismos regionales de gobernanza y encarna la verdadera "cooperación Sur-Sur". A través de un mecanismo de cooperación abierto e inclusivo, la Iniciativa de la Franja y la Ruta ha profundizado el compromiso con los países a lo largo de las dos rutas.
Más importante aún, la IFR no impone el modelo de desarrollo y los estándares de China a otros países; en cambio, la Iniciativa se basa en el respeto mutuo y tiene como objetivo encontrar un terreno común y participar en amplias consultas para formular normas mutuamente aceptadas.
Según un estudio del Banco Mundial, si se implementan plenamente, se estima que los proyectos de infraestructuras de transporte de la Franja y la Ruta generen beneficios anuales de 1,6 billones de dólares para 2030, y la mayoría de los beneficios se destinarán a los países socios, especialmente a las naciones de ingresos bajos y medios.
La Iniciativa de la Franja y la Ruta es un bien público internacional que satisface las necesidades prácticas de muchos países del Sur Global. Defiende los principios de igualdad, beneficio mutuo, apertura y participación sin formar camarillas exclusivas. Y al promover la conectividad, las instituciones financieras, el desarrollo común y la gobernanza global, la Iniciativa complementa el sistema de gobernanza global existente.













