| Opinión> |
| spanish.china.org.cn | 25. 07. 2023 | Editor:Teresa Zheng | ![]() |
![]() |
![]() |
![]() |
![]() |
[A A A] |
La decisión de Italia sobre la IFR debe tomarse sin la influencia de Estados Unidos

Ilustración: Tang Tengfei/Global Times.
La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, declaró que el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, nunca le había planteado el tema acerca de que Roma formara parte de la Iniciativa de la Franja y la Ruta (IFR), según informó Reuters el sábado.
Sus comentarios se produjeron ahora que Italia debe decidir si renueva su acuerdo de la IFR con China, que expirará a principios del próximo año. Este se ha convertido en un tema de creciente atención últimamente, y algunos medios de comunicación occidentales han sacado provecho de la incertidumbre.
Sin embargo, la incertidumbre no significa que sea aceptable o apropiado que el acuerdo de la IFR, que es solo entre China e Italia, se convierta en un tema de discusión entre Italia y Estados Unidos. Esto puede explicar por qué parece extraño y deliberado que Meloni aclare específicamente que Biden nunca planteó el tema con ella, especialmente en el contexto de su próxima visita a los Estados Unidos.
Para usar un dicho chino, la aclaración es como escribir un letrero que dice "No se enterraron 300 unidades de plata aquí" después de literalmente enterrarlas allí mismo. Como dice el dicho en inglés, "No hay nada que ver aquí, siga adelante". Simplemente revela lo que trata de ocultar.
Dada la constante difamación y vilipendio de la Franja y la Ruta por parte de los políticos estadounidenses, es difícil creer que dejarán pasar esa oportunidad de desacreditar la Iniciativa de la Franja y la Ruta al no ejercer ninguna presión o influencia cuando Italia tome su decisión.
De hecho, no es la primera vez que Estados Unidos ataca a Italia por la IFR. En marzo de 2019, un portavoz del Consejo de Seguridad Nacional de la Casa Blanca dijo al Financial Times que Estados Unidos era escéptico sobre los beneficios que traería el respaldo del Gobierno italiano a la IFR, e instó a "todos los aliados y socios, incluida Italia, a presionar a China para que alinee sus esfuerzos de inversión global con los estándares internacionales aceptados y las mejores prácticas".
Si bien no está claro si Italia podrá resistir la presión o influencia de Estados Unidos, todavía esperamos que tenga la cabeza sobria y no permita que su decisión se deje llevar por la geopolítica.
Fundamentalmente, existe una seria divergencia de intereses en las posiciones italianas y estadounidenses sobre la IFR. Desde que China propuso la IFR, Estados Unidos la ha visto como una expansión estratégica de China, un desafío para el modelo de desarrollo liderado por Estados Unidos en todo el mundo. Con la IFR ofreciendo un nuevo modelo de apoyo al desarrollo económico, el modelo de desarrollo liderado por Estados Unidos se ha enfrentado a desafíos sin precedentes. Por lo tanto, para evitar que se desarrolle la IFR, Estados Unidos no ha escatimado esfuerzos para denigrar la iniciativa. Además, frenar el desarrollo de la IFR está en línea con la estrategia de Estados Unidos de contener el desarrollo de China.
Sin embargo, desde la perspectiva de Italia, la IFR es en realidad una vía importante para que China e Italia fortalezcan la cooperación, lo que sirve a los intereses de ambas partes. Italia era el final de la Ruta de la Seda desde China a Europa en la antigüedad. Y la reconexión entre Italia y la China moderna tiene la importancia de crear una nueva historia.
Después de la firma del acuerdo de la IFR, el nivel estratégico de las relaciones entre China e Italia mejoró, lo que resultó en muchos efectos positivos directos e indirectos, declaró en junio el embajador chino en Italia, Jia Guide.
Por ejemplo, de 2019 a 2022, el comercio bilateral aumentó en casi un 42 por ciento, alcanzando casi 78.000 millones de dólares. Las exportaciones de Italia a China aumentaron en un 42 por ciento de 2019 a 2021.
Por lo tanto, si Italia se mueve para seguir la dirección estratégica de Estados Unidos, dañará sus propios intereses y podría terminar dañando su autonomía en las relaciones exteriores.
En los últimos meses, Meloni ha dicho en diferentes ocasiones que Italia puede tener excelentes relaciones con China incluso sin formar parte de un pacto estratégico. Sin embargo, el impacto potencial es preocupante. Si Italia decide retirarse de una plataforma que demostró confianza política mutua y mejoró el nivel estratégico de cooperación entre los dos países, hay muchas razones para preocuparse por el posible impacto negativo.
Por lo tanto, se espera que Italia evite la interferencia política y ofrezca una base estable para el desarrollo de las relaciones económicas bilaterales.













