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| spanish.china.org.cn | 30. 03. 2023 | Editor:Filo Fu | ![]() |
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Un gran apoyo al empoderamiento femenino
Diana Vidal en el Templo del Cielo, en Beijing.
Todas las mujeres, a través de acciones concretas, pueden cambiar el futuro y crear una sociedad más paritaria. Diana Vidal es un fiel ejemplo de ello, al ayudar a mujeres que llegan a Beijing a forjarse un camino propio y a entregar lo mejor de sí en un nuevo entorno.
Una comunidad de mujeres
Diana Vidal fue intrépida desde niña. Y aunque confiesa que ama Cali, la ciudad que la vio nacer y crecer, sus ganas por explorar otros rincones del planeta la precipitaron a la aventura a temprana edad. “Mi madre siempre me dijo que yo desde muy pequeña fui una ciudadana del mundo, y que ella sabía que iba a vivir en diferentes países por mi forma de ser y pensar”, señala.
Antes de llegar a China, la colombiana había vivido en Alemania, donde realizó un intercambio durante su etapa como estudiante universitaria. “Mi plan no era quedarme, pero conocí al amor de mi vida”, confiesa. “Alemania me parece un país espectacular, pero definitivamente mi esposo fue la motivación para quedarme. Es sentir eso que uno siente cuando encuentra a la persona de su vida”.
Llegó a Beijing de la mano de su esposo en septiembre de 2020, en uno de los momentos más álgidos de la pandemia, que afectaba no solo a China sino al mundo en general. “Fue un shock cultural doble, el cual no duró mucho gracias a la amabilidad de los chinos y a todas las facilidades que Beijing ofrece”, admite. Además, debido a su personalidad y a su propia experiencia personal como expatriada durante su época en Alemania, Vidal decidió crear una comunidad de apoyo entre mujeres.
Según dice, en el 93 % de los casos son las mujeres las que deben renunciar a sus proyectos personales y profesionales para seguir a sus parejas cuando van al extranjero. “Siento que todas las personas tenemos la capacidad de adaptarnos a un nuevo entorno y lograr todo lo que nos proponemos si sabemos lo que queremos y luchamos por ello”, asegura. De esta forma fue que nació BOSS LADIES, una comunidad de mujeres, que desde sus humildes inicios con apenas seis personas –todas amigas de Vidal–, hoy cuenta con casi 400 miembros. En su mayoría son mujeres extranjeras de diferentes partes del mundo, pero también hay chinas interesadas en relacionarse con personas con otras costumbres e historias de vida.
La comunidad organiza coachings, fiestas, noches de chicas, clases de cocina, meditaciones, clases de cultura china, clases de idiomas, entre otras actividades, que buscan que las mujeres puedan ampliar sus redes de contacto y apoyarse mutuamente. Diana Vidal señala que el proyecto ha ido creciendo de forma orgánica a partir de una disyuntiva a la cual muchas mujeres se ven enfrentadas cuando deciden posponer sus proyectos personales en pos de la familia o sus parejas. En ese sentido, surgió la pregunta de por qué no aprovechar las nuevas oportunidades en el país de acogida en lugar de dejar los sueños de lado. “De esto se trata: de sacar lo mejor de nosotras mismas y enfocarnos en llenar nuestras propias expectativas, ya sea con un pasatiempo, con un nuevo idioma, o laboralmente, y saber que no estamos solas en ese proceso”, explica. Según advierte, esto no significa que todo vaya a ser fácil, pero asegura que las mejores cosas en la vida requieren de esfuerzo.
Al ser consultada qué opina respecto al rol de la mujer en la sociedad china, Diana Vidal valora mucho los continuos avances en esta materia. “China es un país donde nunca he sentido, por mi experiencia y opinión personal, un trato diferente por ser mujer”, manifiesta. “Aquí hay mujeres en todos los campos que uno se pueda imaginar”. De hecho, China tiene una de las tasas más altas de participación femenina en el mercado laboral en la región de Asia-Pacífico, representando el 43,7 % de la fuerza laboral en 2019. “La cultura ha cambiado mucho en ese aspecto”, asegura.














