spanish.china.org.cn | 16. 11. 2022 | Editor:Teresa Zheng Texto

Esperada reunión entre China y EE.UU. envía señales positivas al mundo

Palabras clave: China, EE.UU.

El presidente chino Xi Jinping y su homólogo estadounidense Joe Biden en Bali, Indonesia, el 14 de noviembre de 2022.


El lunes por la tarde, hora local, el presidente chino Xi Jinping se reunió con su homólogo estadounidense Joe Biden en Bali, Indonesia. La escena de ambos estrechando las manos y sonriendo antes de su cita fue captada por los medios de comunicación del mundo y rápidamente surcó las redes. El tan esperado encuentro ha relajado oportunamente las tensiones en medio de crisis y desafíos, y quedará perennizado en la historia de los vínculos entre China y Estados Unidos.

La comunidad internacional espera que los dos países manejen bien sus relaciones. Esta expectativa queda reflejada en el escrutinio de la opinión pública sobre cada detalle de la cita y la esperanza de dar con señales positivas de la misma. El sentimiento es compartido por todos. Los lazos bilaterales han caído a su punto más bajo desde el establecimiento de relaciones diplomáticas, y muchos temen que derive en una "nueva Guerra Fría". Las graves consecuencias de un posible conflicto militar inquietan a la comunidad internacional. En tal contexto, el hecho de que sus jefes de Estado puedan dialogar juntos con franqueza es una señal positiva para el mundo, independientemente de los temas a tratar. Ese es el tono general de los informes periodísticos internacionales sobre la minicumbre.

El encuentro, que atrajo la atención mundial, duró 3 horas y 12 minutos. Ambos presidentes tuvieron un sincero y profundo intercambio de puntos de vista sobre aspectos estratégicos de sus relaciones y los principales problemas del mundo y de las regiones. Ambos expresaron la voluntad de conversar en vez de enfrentarse y de plantear una cooperación de beneficio mutuo en lugar de una competencia de suma cero.

El gobernante chino señaló las tres capas de intereses comunes entre China y Estados Unidos. Es en interés común y fundamental prevenir disputas y lograr la coexistencia pacífica. Es de interés mutuo beneficiarnos del desarrollo de los demás y es de interés mutuo promover la recuperación global posterior a la COVID-19, abordar el cambio climático y resolver dilemas regionales a través de la coordinación y cooperación entre China y Estados Unidos. "En las circunstancias actuales, ambos comparten más y no menos intereses comunes".

Varios notaron que la sede de la cita fue en la de la delegación china en Bali, a unos 10 minutos en coche del hotel donde se aloja la estadounidense. Además, fue a propuesta de Washington. De hecho, no es difícil darse cuenta que cada vez que las relaciones se deterioran, la razón yace en una provocación unilateral de Estados Unidos.

Como dice el dicho, "quien comienza un problema debe terminarlo". Solo si Washington toma la actitud correcta y medidas prácticas, los vínculos bilaterales podrán volver a la senda adecuada. Durante la reunión, Biden amplió el compromiso anterior de los "Cinco No" del Gobierno (no a una nueva Guerra Fría, no buscar cambiar el sistema chino, que la revitalización de sus alianzas no será contra China, no apoyo a la "independencia de Taiwan", no conflictos con China), así propuso el respeto al sistema chino sin interferencia. Estados Unidos no busca una nueva Guerra Fría, no busca revitalizar alianzas contra ella ni apoya la "independencia de Taiwan", ni "dos Chinas" o "una China, un Taiwan" y no tiene intención de enfrentarla, así como de buscar su “separación” de ella, detener su desarrollo económico o contenerla. Esperamos que este compromiso pueda implementarse en lugar de cambiar frecuentemente de narrativa. Hablamos de honestidad e integridad.

El mayor deterioro de los vínculos no es posible. Al tratar con su amplitud, resolver todos los problemas en un solo encuentro es idealista. Sin embargo, este demostró que las principales potencias poseen puntos de vista comunes, lo que brinda más espacio y oportunidades para el manejo de divergencias en temas específicos y fomento de una cooperación de beneficio mutuo.

Durante la reunión, los dos jefes de Estado instruyeron a sus equipos de trabajo a dar seguimiento y concretar el notable consenso alcanzado de manera oportuna, así como tomar medidas específicas para que las relaciones vuelvan al camino del desarrollo estable. Sin duda, esto es algo que vale la pena esperar.

Deseamos que dicha conclusión sea un nuevo punto de partida para una comunicación más extensa entre ambos países y para la búsqueda de una cooperación pragmática vía el diálogo. China mantiene la continuidad y estabilidad en su política estadounidense y siempre ha pedido a su par encontrarse a mitad de camino lo que no solo responde a los intereses fundamentales de ambos y de sus pueblos, sino también a la expectativa de la comunidad internacional. El objetivo de una buena gestión de los vínculos bilaterales no debe ser solo evitar conflictos.


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