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spanish.china.org.cn | 03. 08. 2022 | Editor:Teresa Zheng Texto

Las contramedidas de China en respuesta a la visita de Pelosi a Taiwan no serán un hecho aislado

Palabras clave: Taiwan, Pelosi

El martes por la noche, la presidenta de la Cámara de Representantes de EE. UU., Nancy Pelosi, aterrizó furtivamente en la isla china de Taiwan como si fuera un ladrón, y con ello accionó una granada que lanzó sobre la situación en el estrecho de Taiwan y sobre la relación chino-estadounidense. China ha advertido en repetidas ocasiones sobre cuán indignante es la naturaleza de la visita y sobre cuán grave podrían ser las consecuencias. No obstante, Pelosi hizo oídos sordos, y Washington, por su parte, no tomó medidas efectivas para detenerla, lo que desencadenó una nueva ronda de tensiones y severos desafíos en el Estrecho.

En esta ocasión, el mundo ha visto con claridad quién está cambiando el status quo en el estrecho de Taiwan, quién lanzó la primera provocación y quién está socavando la paz y la estabilidad en el Estrecho. Es una gran ironía que estos tres puntos han sido el centro de los ataques de la opinión pública de Estados Unidos y de Occidente contra China durante un buen tiempo. Las autoridades del Partido Progresista Democrático de Taiwan (DPP, por sus siglas en inglés) han aprovechado la oportunidad para “victimizarse” y jugar una carta con la que buscan causar lástima a los demás. Súbitamente, la opinión pública internacional sobre Taiwan se ha sumido en un caos.

Pero de cara a la visita de Pelosi a Taiwan, la retórica de EE. UU.,que llama negro a lo blanco, que posee una mentalidad hegemónica y que está marcada por una lógica pendenciera, al igual que la esencia de las medidas de las autoridades del DPP para "confiar en el apoyo de EE. UU. para cumplir su agenda de independencia", se exponen con claridad a ojos del mundo. Los falsos argumentos del secretario de Estado de los EE. UU., Antony Blinken, ni siquiera pudieron convencer a los aliados y socios de los EE. UU., ni pudieron explicar el comportamiento de los EE. UU. El ex primer ministro australiano Paul Keating, el primer ministro de Singapur Lee Hsien Loong y otros han expresado su preocupación por un posible conflicto entre China y EE. UU., lo que ciertamente no respalda el comportamiento de Pelosi. Las autoridades del DPP, que normalmente tienen un gran deseo de montar espectáculos sensacionalistas, se muestran inusualmente discretas con motivo de esta visita, lo que hace notar cuán tímidas en realidad son.

Las acciones provocativas irracionales, imprudentes y peligrosas de Pelosi ponen toda la responsabilidad de socavar la paz y la estabilidad en el estrecho de Taiwan sobre las autoridades de EE. UU., y del DPP. Esta es la profundización de una nueva colusión entre EE. UU. y la isla de Taiwan, un cambio grave y destructivo del status quo en el estrecho de Taiwan, y también es una traición al serio compromiso político de EE. UU., con China. Además de violar el principio de una sola China y los Tres Comunicados entre China y EE. UU., la visita también viola la Resolución 2758 de las Naciones Unidas. Algunos políticos en EE. UU., utilizan la llamada separación de poderes como pretexto para tratar de eludir las responsabilidades. Ese argumento no cuenta con ningún respaldo.

Cualquier país soberano e independiente nunca permitirá que las fuerzas injerencistas externas y fuerzas separatistas internas conspiren conjuntamente para socavar su soberanía, seguridad e integridad territorial, y mucho menos un país grande como China. Para defender los intereses fundamentales de China, cualquier contramedida que tome China es legítima y necesaria, y está haciendo pleno uso de los derechos que tiene todo país soberano. De hecho, en comparación con las formas, el efecto de las contramedidas es más importante.

En primer lugar, el gran riesgo creado por Pelosi debe revertirse en su contra. En otras palabras, debemos hacer que los riesgo implícitos de la visita de Pelosi a Taiwan aumenten significativamente el costo de su desempeño político y aumenten el precio que ella tiene que pagar. Deberíamos hacer entender a personas como Pelosi que Taiwan no es un lugar que pueden visitar a voluntad. La ruta del avión que tomó Pelosi el martes muestra que el avión voló en círculos sobre el Mar Meridional de China con el aparente temor de que el EPL realizara ejercicios con fuego real en las aguas relevantes. Las acciones de disuasión militar de China han hecho que Pelosi sienta el peligro.

En segundo lugar, las contramedidas de China no serán únicas, sino una combinación de acciones a largo plazo, resueltas y de avance constante. Justo cuando Pelosi se dirigía a Taiwan, la Fuerza Aérea del EPL envió sus aviones de combate Su-35 para cruzar el estrecho de Taiwan. El Comando del Teatro Oriental del EPL llevará a cabo operaciones militares conjuntas alrededor de la isla de Taiwan con ejercicios marítimos y aéreos conjuntos en el norte, suroeste y sureste de la isla, disparos de artillería de largo alcance en el Estrecho de Taiwan y disparos de prueba de misiles convencionales en las regiones marítimas al este de la isla a partir del martes por la noche. El EPL también llevará a cabo importantes ejercicios militares y actividades de entrenamiento, incluidos simulacros con fuego real en los alrededores de la isla de Taiwan, del jueves al domingo.

Desde la ruptura de facto de la "línea media" del estrecho de Taiwan, hasta las patrullas regulares del EPL en el "espacio aéreo" del suroeste de Taiwan y los vuelos de círculo completo alrededor de la isla, hasta el claro énfasis en que el estrecho de Taiwan no entra en el concepto de aguas internacionales, cada provocación por parte de EE. UU., y de Taiwan en los últimos años se ha visto contrarrestado por un mayor fortalecimiento del control real sobre el Estrecho a manos de la parte continental. Esta vez no será la excepción.

En tercer lugar, las contramedidas de China apuntan fundamentalmente a promover el proceso de reunificación nacional. El tiempo y el impulso para lograr la reunificación de la patria están siempre firmemente en nuestras manos. No importa qué forma adopten para apoyar a Taiwan y contener a la parte continental, fuerzas como Pelosi no pueden cambiar el hecho histórico y legal de que Taiwan pertenece a China, ni pueden obstaculizar la tendencia de China a lograr la reunificación total. Cabe señalar que por cada paso que den las fuerzas externas, como los EE. UU., y las autoridades del DPP para mejorar su colusión y provocaciones, más rápido logrará China la reunificación total.

Como si fuerala "diosa política de las plagas", Pelosi no hizo más que traer riesgos y tensiones a Taiwan. Algunos medios de Taiwan han revelado que las autoridades del DPP habían retirado en secreto su invitación a Pelosi, pero tuvieron que seguir organizando la recepción de cara a la censura política estadounidense. Esta noticia es bastante intrigante, ya que demuestra vívidamente la mentalidad baja y sombría de las autoridades del DPP y la actitud impulsiva y egoísta de Pelosi hacia Taiwan. Es un verdadero microcosmos de la relación entre EE. UU. y Taiwan. También es una vergüenza y un dolor, los cuales serán apagados de una vez por todas cuando se materialice la reunificación de los dos lados del estrecho de Taiwan.


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