spanish.china.org.cn | 13. 04. 2022 | Editor:Eva Yu Texto

Centenario de la fundación del PPCh: 100 años de profundas transformaciones

Palabras clave: Centenario , PPCh

 

 

Gracias a la dirigencia comunista, el pueblo chino se acerca cada vez más a la materialización del sueño de la gran revitalización de la nación china, mientras que en el escenario internacional, su prestigio, influencia y capacidad de mejorar el sistema internacional son mayores y cobran mayor relevancia.

 

Dígame usted, ¿qué hacen los chinos que esté mal? ¿Está usted en desacuerdo con ellos? ¿Está en contra porque los chinos son comunistas? Si la respuesta es afirmativa, entonces hay que hacer notar que nunca, en ninguna otra parte del mundo, ningún régimen político ha materializado los ideales humanos de progreso tan extensamente, tan aceleradamente o tan exitosamente como China. En cuatro décadas los comunistas han sacado a cerca de 800 millones de personas de la pobreza, y hoy, mientras la mayoría de los países busca fórmulas para reactivar al sector productivo, asolado por la pandemia, los chinos están montando en la órbita terrestre una estación espacial. ¿Reprueba que los chinos sean comunistas? El despunte que ha tenido China se debe al trabajo del Partido Comunista de China (PCCh), que está próximo a cumplir sus 100 años de edad.

El PCCh ha ejecutado a lo largo de su historia decisiones acertadas que le han permitido sacar a la nación china de momentos de gran dificultad, crudeza o sufrimiento. La dirigencia comunista ha tenido a bien, durante sus años en la oposición o como grupo gobernante, de salvar al pueblo de enemigos internos y externos, y ha materializado con ello la independencia y liberación nacionales. Las experiencias recogidas le han permitido fortalecer principios teóricos y sacar conclusiones prácticas y, en ese camino de exploración y aprendizaje, ha encontrado el socialismo con peculiaridades chinas, una ruta por la que ha mejorado a una velocidad inédita la vida de su gente y que ha permitido, hoy por hoy, un fortalecimiento inédito del Estado chino.

Un momento crucial en los aciertos desplegados por los comunistas en China fue el inicio de la política de Reforma y Apertura a finales de los 70. Hace más de 40 años, la dirigencia nacional, con base en un análisis científico de las condiciones nacionales, aplicó una novedosa fórmula que permitió estimular la participación de las fuerzas productivas de la sociedad. En un santiamén, el país atestiguó una transformación rápida, inédita y altamente positiva en todos los sectores, especialmente en campos como la economía, la ciencia y la tecnología, la cultura y la gobernanza nacional, incluido también un enriquecimiento material y espiritual del pueblo chino. Un proceso que a los países industrializados de Occidente les demoró más de 200 años, a través de métodos coloniales y de explotación, a China le tomó menos de cuatro décadas.

El éxito que trajo consigo el despliegue de la política de Reforma y Apertura ha conducido a la nación por un camino en el que las transformaciones y una vinculación mayor con el exterior marcan la agenda nacional e internacional de China. La entrada del socialismo con peculiaridades chinas en la nueva era revela tanto la culminación de la histórica construcción integral de una sociedad modestamente acomodada como con el inicio acelerado de la construcción integral de un país socialista moderno. Por lo que respecta a los planes de acción nacionales, el pueblo chino se acerca cada vez más a la materialización del sueño de la gran revitalización de la nación china, mientras que en el escenario internacional, su prestigio, influencia y capacidad de mejorar el sistema internacional son mayores y cobran mayor relevancia.

El PCCh, a diferencia de las formas y métodos empleados por Occidente para alcanzar el desarrollo, ha guiado al país por un camino de paz, que busca el avance conjunto y el beneficio compartido con el resto del mundo, en especial con los países en vías de desarrollo. Al tiempo que se desarrolla, asume responsabilidades como gran país, que van desde campos como el del cambio climático global o la búsqueda de fórmulas y compromisos para defender al medio ambiente, hasta la defensa de un sistema internacional nucleado en torno a la ONU y con base en el derecho internacional. Si en algo ha sido clara la dirigencia nacional es en buscar un camino de desarrollo propio, con base en las condiciones nacionales, y que no repita los errores ni los deleznables actos cometidos por Occidente sobre las naciones débiles en su proceso de modernización.

Hoy por hoy el Partido Comunista de China cuenta con el respaldo declarado de 1.400 millones de habitantes, que han atestiguado el trabajo y el compromiso de sus dirigentes para proteger la vida del pueblo y elevar sus condiciones materiales. El caso más reciente que ejemplifica con mayor claridad esta actitud se dio a lo largo de los trabajos de prevención y control de la pandemia de coronavirus, que colocaron la salud e integridad de las personas como lo único y más importante, y que combinados con lineamientos para mantener activas las líneas de producción, lograron que China saliera avante en medio de una difícil situación internacional, que mantuviera elevado su desempeño económico y que ayudara al resto de países a luchar contra la propagación de la enfermedad causada por el coronavirus.

Estos logros, presentes y pasados, son inseparables de los 100 años en los que el PCCh ha acumulado experiencias en un proceso en el que se ha puesto de pie, ha enriquecido al pueblo y ha fortalecido al Estado a través de la revitalización nacional. El progreso alcanzado por la sociedad china revela que las políticas desplegadas por el PCCh, ya sea para defender al país o para modernizarlo, son efectivas y no tienen parangón en otro lugar del mundo ni en otro periodo de la historia humana. El pueblo chino atestigua hoy un hecho de trascendencia histórica que será recordado y estudiado por varias generaciones en el futuro. ¿Sigue usted en desacuerdo con los comunistas chinos?


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