
Al hablar sobre lo que más le ha impresionado en los viajes, el señor Lin recuerda: “Cuando fui al Tíbet, vi que todas las familias tibetanas tenían colgada la foto del presidente Mao, para agradecer al Partido Comunista de China y al presidente Mao por lo bien que viven ahora. Me sentí muy conmovido. Asimismo, sin nuestra gran patria y el grandioso Partido, no tendría una feliz vida como jubilado”.
El año pasado, debido a la pandemia, Lin no pudo viajar todo el año. Actualmente, debido la propagación del virus en el extranjero, el turismo internacional se ha vuelto casi imposible. Afortunadamente, China ha podido contener el virus internamente y el señor Lin ha podido viajar nuevamente. Durante esta primavera, viajó a Jiangsu, Zhejiang, Anhui, Jiangxi, Fujian y Shanghai. “En los viajes, puedo presenciar los hermosos paisajes de la patria y conocer las distintas costumbres tradicionales, lo cual me hace sentir cómodo y despreocupado. El mundo es muy grande y quiero conocerlo mientras tenga buena salud”.