China>
spanish.china.org.cn | 10. 12. 2020 | Editor:Elena Yang Texto

Museo de Refugiados Judíos de Shanghai reabre sus puertas

Palabras clave: Museo, Shanghai

Situado en lo que era la antigua Sinagoga Ohel Moshe, construida en 1927, el Museo de Refugiados Judíos de Shanghai reabre sus puertas al público el 8 de diciembre de 2020. 


Cuando el Museo de Refugiados Judíos de Shanghai nació en 2007, enfrentó el desafío de recopilar suficiente material para contar la historia de las aproximadamente 20 000 personas que buscaron resguardo en el distrito de Hongkou en Shanghai durante la Segunda Guerra Mundial.

Desde el 2010, cuando la entidad recibió un palanquín de juguete, donado por un antiguo residente judío, empezaron a llegar más artículos y el lugar atrajo a más visitantes (un promedio anual de 100 000), por lo que inició un proceso de expansión en 2017.

El martes, totalmente renovado, en lo que era antes la antigua sinagoga Ohel Moshe, construida en 1927 en el distrito de Hongkou, reabrió sus puertas al público.

El recinto es cuatro veces más grande que antes y cuenta con nuevos salones de eventos, instalaciones educativas y casi 1000 muestras-de 150 en el pasado-que cuentan la historia de muchos judíos que se protegieron en Shanghai para escapar de la masacre nazi y su vínculo con los chinos.

Las nuevas obras en exhibición incluyen diarios personales, libros y recuerdos donados por sus protagonistas o sus descendientes, así como colecciones de residentes locales. Además, se ha echado mano de nuevas tecnologías como películas multimedia para mejorar la experiencia del visitante.

Chen Jian, curador del museo, dijo que el tema principal de las exposiciones es una comunidad de futuro compartido para la humanidad.

Entre las novedades se encuentra un bolso tejido donado por Jin Wenzhen, cuyo abuelo abrió una tienda de arroz en la calle Changzhi Este en Hongkou en la década de 1940.

Este lo recibió una noche de 1940 cuando una pareja judía que llevaba a un niño con fiebre entró a pedir dinero prestado. Le dieron el bolso en garantía hasta que pudieran devolverle el dinero. Sin embargo, la pareja nunca regresó y el hombre preocupado por ellos lo guardó durante años antes de pasárselo a Jin.

La historia de los guardias judíos de Pao Chia cobra vida en otro objeto, un silbato donado por un exrefugiado el año pasado. Los miembros de seguridad, generalmente de entre 20 y 45 años, mantenían el orden en la comunidad en la que vivían por turnos, después de que las autoridades japonesas tomarán para sí los asentamientos extranjeros y las concesiones en Shanghai en 1943. Cada uno de ellos tenía un brazalete, una cuerda y un silbato.

También en vitrina hay un vestido de novia blanco usado por Betty Grebenschikoff, refugiada que pasó 11 años en Shanghai y ahora vive en Estados Unidos. Muchas veces ha vuelto para visitar su antigua residencia en la calle Zhoushan, cerca del museo, y decidió donarlo durante su quinto viaje en 2013.

"Tengo 4 hijas, un hijo, nietos y bisnietos, pero sin Shanghai, no tendría nada", dijo Grebenschikoff.

El lugar también cuenta con una nueva biblioteca de más de 8000 libros gracias a Kurt Wick, exrefugiado de 82 años que llegó a Shanghai en 1939 con su familia cuando tenía solo 1 año.

El Muro de los Nombres amplió el registro de judíos al abrigo de 13 732 a 18 578. Existe una sección en blanco para agregar otros como resultado de la investigación histórica.

"Su expansión y renovación muestran la gran importancia que el Gobierno de Shanghai concede a la historia compartida de judíos y chinos", sostuvo Edward Shapira, cónsul general de Israel en Shanghai, en la ceremonia de apertura del museo el martes.

"Este debe incluirse en cada itinerario de turistas de China y del extranjero en la ciudad, y uniremos fuerzas para promover este aspecto”, dijo.


1   2   3   4   5   6   >  


   Google+