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spanish.china.org.cn | 14. 01. 2020 | Editor:Teresa Zheng Texto

Viajar contra la corriente te ahorra dinero en el Año Nuevo Chino

Palabras clave: Año Nuevo Chino

Los trabajadores del tren bala se preparan para la próxima temporada alta de viajes por la Fiesta de la Primavera en Fuzhou, provincia de Fujian, 19 de diciembre de 2019.


Cada Año Nuevo Chino, ciudades como Beijing y Guangzhou, con millones de empleos en su haber, quedan vacías a medida que sus trabajadores o estudiantes regresan a sus lugares de origen para pasar la festividad en familia.

Trenes, aviones y autobuses suelen estar repletos de estas personas que desde las grandes urbes, antes de las vacaciones, optan por volver a casa, mientras que la ruta contraria cuenta con menos pasajeros.

Para aliviar la carga de los medios de transporte llenos y ocupar los asientos vacíos de los menos concurridos, las compañías ferroviarias ofrecen este año descuentos de viajes durante el periodo festivo, que inició el 10 de enero y concluirá el 18 de febrero. El nuevo año cae esta vez el 25 de enero.

En los últimos años, China ha experimentado un aumento de los llamados "viajes inversos", en gran parte personas mayores que visitan a sus hijos adultos en las metrópolis, y por ello se quiere impulsar dicha tendencia.

En la región del delta del río Yangtsé, por ejemplo, el operador local en Shanghai indicó que 8 ocho trenes bala y 15 regulares cuentan con reducciones de hasta un 45 % para alentar al público a tomar la ruta opuesta al flujo habitual.

Anteriormente, solo los servicios lentos tenían este descuento durante la etapa celebratoria.

El Grupo Estatal Ferroviario de China, el operador nacional, sostuvo que el número de unidades con esta clase de boletos creció de 64 en 2019 a 102 este año, y el descuento subió desde un 35 %

La medida es una respuesta al llamado de la Comisión Nacional de Desarrollo y Reforma, que emitió un documento sobre este periodo álgido de traslados en diciembre, instando a las firmas de trenes a promover la ruta inversa.

Expertos en el sector apuntaron que es la primera vez que el gobierno central realiza tal pedido en sus directrices sobre la fecha, aunque la práctica no es nueva.

Liu Zhi, ingeniero de 40 años en Beijing, es uno de los beneficiarios de tal política este año. Prefiere que sus padres vengan a la ciudad donde reside desde Changde, en la provincia de Hunan, para celebrar el Año Nuevo Chino en lugar de viajar él mismo. Desde el nacimiento de su hija en 2012, los ha invitado a venir cada año.

"Para nosotros, no fue fácil viajar 1400 kilómetros con nuestra pequeña. Durante la temporada alta de la fiesta, los trenes y aviones a Changde están abarrotados”.

Añadió que a sus padres les encanta venir a la capital.

Según la agencia de viajes en línea Ctrip, la cantidad de billetes de avión reservados a algunas grandes urbes como  Hangzhou, en la provincia de Zhejiang; Nanjing, en Jiangsu; y Shanghai se duplicó en la semana previa a la festividad respecto al año pasado.

Pero el precio desde las pequeñas localidades hasta las más grandes puede recibir hasta un 80 % de recorte. Así, un vuelo de Changde a Beijing cuesta 790 yuanes ($ 113) el día antes de la víspera del Año Nuevo Lunar, 600 yuanes menos que en la otra dirección.

Aún así, algunos prefieren la forma tradicional. Muchos jóvenes sin hijos o que todavía no se han asentado en algún lugar de trabajo deciden, a pesar de todo, regresar a sus hogares para reunirse con sus familias.

Lu Yuhang, escritor de 27 años en Beijing, originario de la región autónoma Hani e Yi de Honghe, en la provincia de Yunnan, anotó que no tiene parientes en la capital y que no hay un ambiente festivo para celebrar el nuevo año.

"Además es más fácil para mí recorrer un largo camino que para mis papás. En Beijing hace frío en enero, pero en Yunnan hace calor", afirmó.


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