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spanish.china.org.cn | 02. 12. 2019 | Editor:Eva Yu Texto

La violencia se instala en el norte de México

Palabras clave: violencia.México

 

El choque entre militares y miembros del narcotráfico se registró en Nueva Unión, en el estado de Coahuila, en el norte de México, cerca del mediodía.

La policía notó el despliegue de civiles armados en varios vehículos por la zona y alertó a las fuerzas armadas.

“Son siete civiles armados certificados abatidos, con tres cuerpos más (no identificados) que ya comunicaron a la fiscalía (…) y los cuatro elementos de las fuerzas del orden que lamentablemente perdieron la vida”, informó a los medios el gobernador de Coahuila, Miguel Ángel Riquelme.

La autoridad llegó al lugar de los hechos por la noche y en un video publicado en Facebook mostró los estragos en la alcaldía: disparos y vidrios rotos.

Riquelme señaló como responsable del ataque al cartel del Noreste, nacido en el estado vecino de Tamaulipas tras la desintegración del grupo criminal los Zetas.

Los disturbios tuvieron lugar en diferentes puntos de la localidad de unos 5400 habitantes, ubicada a cerca de 60 kilómetros de la frontera con Estados Unidos y que, según el gobierno local, era “muy tranquila”.

El enfrentamiento se da a un año del gobierno del presidente izquierdista Andrés Manuel López Obrador, quien reconoce como uno de sus mayores retos la lucha contra la violencia.

En los últimos meses, el norte del país se ha sumido en el caos con varios episodios delincuenciales como la fallida captura, el 17 de octubre, de Ovidio Guzmán, hijo del “Chapo” Guzmán, condenado de por vida en Estados Unidos.

El 4 de noviembre, en una zona rural del estado de Sonora, hombres armados dispararon contra 3 mujeres y 6 niños de una comunidad mormona de origen estadounidense que había vivido en México por generaciones.

La tragedia precipitó el anuncio del presidente estadounidense Donald Trump el martes de calificar a los cárteles de la droga como terroristas, acto que en México se ha visto como una oportunidad del vecino del norte para intervenir con armas en el país.

López Obrador respondió con premura y apuntó que su gobierno hará justicia en el caso de la muerte de los mormones.

 

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