La leyenda local dice que esta sorprendente mansión fue construida por la familia imperial Qing como iglesia para los residentes de Beijing. En 1949, cuando los comunistas estaban por derrotar a los nacionalistas y se aprestaban para entrar en la ciudad, un alto oficial del Kuomintang que vivía en la casa abandonó a su esposa, dejando que se enfrentara ella sola a los comunistas. Totalmente devastada, se dice que se colgó de una de las vigas de esta impresionante casa. Muchos creen que su atormentado espíritu camino por los pasillos y pocos se atreven a entrar solos a la casa, especialmente por las noches. La que en alguna ocasión fue una mansión de lujo ahora vive a la sombra de lo que fue, cubierta de grafitti que advierte a los curiosos que se alejen, y con montones de botellas vacías de alcohol y colillas de cigarros. Pese a su ubicación en el centro de Beijing, donde los precios por pequeñas propiedades alcanzan varios millones, no hay planes aparentes de hacer algo con este particular edificio. Las historias de fantasmas alejan a los compradores potenciales, y el edificio está actualmente en una lista de legados históricos, por lo que no puede ser demolida, sólo renovada. Así que al parecer todos están a la espera de que se derrumbe por sí misma con el paso de los años.
“Incluso en la década de los 70 las personas ya decían que la casa estaba embrujada”, declaró al New York Times un residente de Beijing que creció detrás del número 81 de Chaonei. “Cuando éramos niños, jugábamos a las escondidas en la casa, pero no nos atrevíamos a entrar solos. Incluso los Guardias Rojos que vivieron en la casa durante los años de la Revolución Cultural se espantaron y se marcharon”. La mayoría de las personas cree en estas historias de fantasmas, e incluso el gobierno chino intentó levantar el lugar hace algunos años, pero lo reconsideró después de que los trabajadores comenzaron a ausentarse hasta que no quedó uno solo.ShiHongxi, secretario general de la Asociación Católica Patriótica de China en Beijing, a quien pertenece la propiedad, afirma que no hay registros de ningún oficial del Kuomintang que haya vivido ahí y que el edificio se construyó en 1910 como un centro de enseñanza de idiomas para los misioneros extranjeros llamado Escuela Unida de Idiomas del Norte de China. Afirma que todas las historias de fantasmas son meras invenciones. Por su puesto, la Asociación Católica Patriótica de China en Beijing está muy interesada en atraer inversores que pongan dinero para la renovación del edificio, mientras que hay algunos que dicen que los registros históricos de Shi son imprecisos. El costo de la restauración se ha estimado en 1.5 millones de yuanes, lo que suena exorbitante, pero comparado con los precios de las propiedades en esta zona, es una suma bastante aceptable. Sin embargo, los inversores parecen más dispuestos a derramar dinero en nuevos edificios que en esta hermosa pieza de arquitectura. Es un hecho místico que está estrechamente atado a la superstición china y a su tendencia a evitar todas las cosas relacionadas a la muerte. Lo crea usted o no, la creencia en lo sobrenatural es tan profunda que los números telefónicos y las propiedades con direcciones que llevan el número 4 son más baratas porque la palabra “cuatro” en chino tiene una fonética similar a la palabra “muerte”.