El tambor de Ansai a la cintura deriva de guerras o sacrificios antiguos de hace más de 2.000 años. Posteriormente se convirtió en un espectacular baile folklórico a gran escala, cuyos participantes pueden llegar hasta las mil personas.
La danza incluye movimientos vigorosos acompañados de ritmos del tambor. Durante la presentación, los bailarines con un tambor de color rojo atado a la cintura, tocan el tambor con dos palillos decorados con cintas rojas de seda, mientras bailan. Saltan al aire gritando "Hai-hai" muy entusiasmados, para expresar su felicidad y pasión. El baile refleja la ingenuidad y la generosidad de los campesinos de la meseta de Loes, y transmite un espíritu artístico muy distintivo. Fue incluido en la primera lista de los patrimonios inmateriales a nivel nacional en el 20 de mayo de 2006.