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spanish.china.org.cn | 14. 03. 2014 | Editor: Eva Yu [A A A]

La promulgación de leyes requiere también de supervisión

Palabras clave: APN, reforma, China, cultura, ley

 Por Jorge Fernández Montes

Sin la supervisión del cumplimiento de la ley, los intereses nacionales encerrados en el trabajo legislativo de la Asamblea Popular Nacional terminarán en deseos y buenas intenciones. Es vital en la modernización de China, por consiguiente, el trabajo que el máximo órgano legislativo de China despliegue para supervisar a las autoridades administrativas y judiciales del país. Aunque como lo evidencia la Ley de Turismo de China, el estricto cumplimiento de la ley es sólo una de las muchas aristas que los legisladores chinos deberán considerar en el camino rumbo a la reestructuración económica de China.

El trabajo del Comité Permanente de la Asamblea Popular Nacional evidencia para este año un enfoque orientado a mejorar la eficiencia de los métodos de supervisión sobre el ejercicio del poder estatal. La urgencia emana del proceso de reforma mismo, que requiere de un estado de derecho para construir para el año 2020 una sociedad modestamente acomodada. Y entre las columnas sobre las que descansa el cumplimiento de esta meta está la industria del turismo. Al representar a uno de los factores clave en el estímulo de la demanda nacional, el máximo legislador de China, Zhang Dejiang, ha prometido que el Comité Permanente de la Asamblea Popular Nacional orientará sus trabajos para este año a supervisar el cumplimiento de la Ley de Turismo de China.

El reto, no obstante, no radica únicamente en la promulgación y estricta aplicación de una Ley de Turismo, sino en la promulgación y estricta aplicación de otras leyes directa e indirectamente vinculadas con el desarrollo y florecimiento de este sector. Tómese por ejemplo el caso de la protección del patrimonio cultural y el de la calidad del aire en algunas ciudades del país. Ambas tienen un efecto crucial en el desempeño del turismo nacional. Una ciudad con aire limpio y con entornos culturales complacientes atrae sin condiciones a turistas nacionales y extranjeros. Pero al igual que estos factores tienen el poder de potenciar el desarrollo del turismo, también pueden influir negativamente en él, independientemente de que exista una ley para el sector turístico y de que existan mecanismos para su supervisión.

Recientemente uno de los intelectuales chinos que integra las filas del Comité Nacional de la Conferencia Consultiva Política del Pueblo Chino, Feng Jicai, criticó en el marco de las sesiones políticas la ineficiencia para proteger el patrimonio cultural intangible, pese a existir una Ley para la Protección del Patrimonio Intangible. Inconformidades de esta naturaleza sugieren que la promulgación de leyes requiere de la colaboración de departamentos gubernamentales y gobiernos locales que supervisen la estricta ejecución de una ley. Sin la supervisión, la promulgación de leyes carece de voz y resonancia.

El patrimonio cultural mantiene una estrecha relación con la industria turística nacional. Es una poderosa fuente de atracción que enriquece las opciones de visitantes nacionales y extranjeros. En China más de mil 500 aldeas antiguas cuentan con el reconocimiento del estado. No obstante, en muchos de estos lugares los fondos para su conservación, las medidas para su protección y la inversión para la creación de infraestructura necesaria para el turismo son magros y deficientes. Los incendios de algunas aldeas antiguas de China evidencian esta situación.

Y al igual que la ineficiencia en la protección eficaz de la cultura, el problema de la calidad del aire influye en el sano desarrollo de la industria turística nacional. Informes periodísticos indican que el turismo en China disminuyó en la temporada invernal de este año debido a los altos índices de polución. Una caída prolongada podría asestar un duro golpe a los esfuerzos de la dirigencia china, que observa en el turismo una fuente de desarrollo sostenido y un estímulo de la demanda nacional. La calidad del aire es una condición fundamental tanto para turistas nacionales como extranjeros.

Por medio de la Ley de Turismo, es posible observar que no basta con promulgar leyes a discreción. Es necesario, además de una firme ejecución, la consideración de otras variables que influyen directa e indirectamente en el desempeño a corto y largo plazo de las leyes. La lucha por mejorar el medio ambiente y por conservar el patrimonio cultural de China puede desplegarse en unitario. Sin embargo, la consideración minuciosa de otras variables y de sus efectos rendirá mejores resultados en el cumplimiento de la profundización de la reforma y apertura de China.

 

Jorge Fernández Montes es periodista adscrito al Buró de Expertos Extranjeros de China.

Los comentarios vertidos en este artículo son responsabilidad del autor y no representan la línea de editorial de China.org

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