Se reanudaría mañana martes la circulación vehicular en la autopista que conecta la provincia suroccidental china de Sichuan y la vecina región autónoma del Tíbet, bloqueada por una avalancha de fango y rocas, si las condiciones climáticas mejoran, informó hoy una fuente local.
Más de cien vehículos todavía se encuentran varados en la zona hasta hoy lunes, luego de que el sábado pasado se desatara la avalancha a causa de las intensas lluvias que azotaron la región.
Chen Falin, oficial de la policía armada encargado de los trabajos de reparación, señaló que era necesario remover cerca de 10.000 metros cúbicos de tierra y rocas para reabrir el servicio.
La sección afectada de la autopista se encuentra a 10 metros por encima de un río en Pailonggou, de la prefectura de Nyingchi.
Más de veinte efectivos de la policía armada fueron enviados para la reparación y han recuperado un trozo de 30 metros y evacuado 109 vehículos y 267 personas.
La labor fue obstaculizada por los desprendimientos de tierra causados por las ininterrumpidas lluvias.
El mes de agosto es temporada de lluvias en la zona. Según los departamentos meteorológicos locales, las precipitaciones aumentaron un 30 por ciento en la primera mitad del año respecto al mismo periodo de 2007.
La autopista de Sichuan-Tíbet, concluida en 1957, se divide en dos secciones. La sección norte recorre una distancia de 2.412 kilómetros y pasa por el punto más alto de 4.916 metros de altura sobre el nivel del mar, mientras que la del sur tiene una longitud de 2.149 kilómetros y ubica su punto más alto a 4.700 metros.