

Las montañas nevadas
La montaña nevada, lugar que ocupa un puesto preeminente en el universo lamaísta, es el destino sagrado de los peregrinos.
La montaña de Meili, con cimas aún no holladas por los alpinistas, es la más famosa y venerada de la región. Situada a 849 kilómetros de Kunming, capital de la provincia de Yunnan, el macizo montañoso de Meili alcanza su cota máxima en el pico Kawagebo (6.740 m.), techo de la provincia y diosa protectora de la secta Ningma. Son innumerables los peregrinos que, coincidiendo con las principales fiestas tibetanas, se reúnen en esta cima para rendirle culto.
Al llegar el verano Meili luce sus más bellas galas: montañas nevadas, bosques inmensos y vastas praderas tapizadas de flores silvestres componen paisajes singulares. Vale la pena acercarse a los pies del pico Kawagebo para contemplar dos glaciares singulares de más de 2.000 metros de longitud: el situado a una latitud más baja y el que se extiende a mayor altura. Por su cara sur, se desploma una espectacular cascada de mil metros de caída.
La montaña de Baima (Baimang), en el distrito de Deqin, es una reserva natural de nivel nacional, conocida sobre todo por albergar a una especie selvática en peligro de extinción: el mono dorado.
En el sur del distrito de Shangri-la (provincia de Yunnan) se levanta la montaña de Haba, reserva natural del nivel provincial en la que tienen su hábitat una fauna y una flora muy diversas y abundantes, de ahí que sea conocida por sobrenombres como "jardín de la montaña", "reino de la fauna y flora" y "banco de plantas ornamentales".