Actualmente algunos estudiantes universitarios y empleados de los denominados “cuello blanco”, mediante la Red de intercambio de vivienda para viajes o a través de amigos, canjean las llaves y viven en la casa de otro, a fin de viajar a determinada localidad. Mucha gente elogia esta novedad, describiéndola como una forma económica y desahogada, mientras que otros se oponen a ella, argumentando que la responsabilidad no se distingue fácilmente entre los desconocidos.
Huang Bin es un superaficionado al turismo y conoce casi todos los lugares de interés del país. “Para mí no es nada nuevo viajar por mi propia cuenta”, reveló el joven. Últimamente probó el trueque de vivienda, para residir varios días en Beijing.
En abril pensaba ir a la capital del país, aprovechando sus vacaciones del año. “Calculé que necesitaría por lo menos 3.000 yuanes en diez días aunque me alojara en el hotel más barato”, comentó. A través de un amigo conocido en un viaje, encontró en el grupo QQ a una persona que precisamente quería visitar su ciudad. Esa persona tiene una vivienda de dos cuartos y una sala de espera, mientras él posee una vivienda de tres cuartos y dos salas. El dueño beijinés estuvo de acuerdo en hacer el intercambio después de ver las fotos enviadas por Internet por Huang. Cuando él llegó a la ciudad, los dos entregaron sus respectivas llaves al otro. “La excursión a Beijing me divirtió mucho. Me sentía como un verdadero beijinés. Estoy bien satisfecho con esta experiencia”.
Sin embargo, Liu expresó que hace poco también intercambió su vivienda con un dueño llamado Chen, de Yangshuo, para vivir una semana. “No toqué casi nada de las cosas de su casa. Pero al regresar a la mía, unos días después, descubrí que las frutas del refrigerador se habían acabado y el bacín estaba tapado. No lo repetiré de manera imprudente en el futuro”, señaló.
En la actualidad, varias decenas de portales ofrecen servicios correspondientes, los cuales atraen a gente con “ahorros monetarios” como la mayor ventaja. Lógicamente, los solicitantes deben cumplir también estrictos requisitos. Además de las informaciones básicas sobre la vivienda y el dueño, se exige adjuntar fotos.
El responsable de uno de estos portales señaló que tienen plenamente en cuenta la seguridad de los propietarios y piden firmar un convenio antes de intercambiar la casa, incluyendo el pago de agua y electricidad y la responsabilidad por los problemas que sucedan.
Un recién establecido club vacacional, encargado del intercambio de viviendas, afirmó que ya ha admitido a 17.000 miembros y ha ayudado a realizar 7.000 intercambios en un año, cubriendo cerca de 60 ciudades principales.
Abogados: debe protegerse bien a sí mismo
Un abogado indica que pese a la libertad personal, el que quiera probar esta práctica debe saber proteger sus intereses. Durante el proceso, si una parte perjudica los bienes de la otra, será responsable de pagar la indemnización, no importa que haya o no contrato concerniente; si una parte se entera de la privacidad de la otra, no significa que pueda violar su derecho, y este atento se hace realidad sólo cuando la primera lesiona sus intereses.
Por otro lado, el portal promueve el intercambio de casas y, si tienen lugar riñas entre ambas partes o la propiedad de una parte es dañada, se responsabilizará sólo de lo real de la información. Si el portal cobra, tendrá culpabilidad, siempre y cuando evidencien que ha cometido gran error o lo ha hecho a posta.
En cuanto al intercambio de la vivienda, el abogado considera que el ejercicio del derecho de uso de sus propios bienes por parte de un ciudadano será legítimo, si no infringe la ley. En la práctica concreta, es necesaria una declaración, por ejemplo, “debe usar legal y razonablemente la vivienda, sin permitirse la transferencia, represtación y realquiler”. Al mismo tiempo, debe guardar secreto sobre la dirección y estado de la casa intercambiada.