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1. Hanas en Xinjiang: Pastizales de
los pastores kazakos, en las playas de ríos al pie de las montañas
Altay, bajo el telón de copos de nieve suaves. El lago Hanas, la
curva Wolong (dragón acostado) y la curva Yueliang (luna) bajo la
lluvia fría y la campiña abigarrada, de tonos primitivos, son el
paisaje más hermoso en otoño en el noroeste de China, inolvidable
para el visitante.
2. Praderas de Gannan, en la provincia de Gansu: El campo de
coliflor dorada y cebada de secano de verde tierno se asemeja al
panel del pintor. Cerca de Maqu, bajo la línea de nieve Amaniqen,
las praderas inmensas están cubiertas de flores y los rebaños de
ovejas y bueyes parecen ser sus perlas. Aquí están la primera curva
del río Amarillo, el Monasterio Lam, que es un paraíso para los
fotógrafos, y el Monasterio Labrang, que es el primero de la secta
Amarilla del budismo tibetano. Embelesan en especial a los
visitantes las costumbres de los tibetanos y su religión, la Fiesta
del Clavado de Flechas, la Danza en el Plano y la Fiesta de la
Carrera de Caballos y la Danza de Olla con las mujeres locales. En
particular, los hombres guapos y vigorosos conocidos como qambas
del pueblo de Awancang, pequeño y recóndito, son tan parecidos por
su gallardía a los vaqueros del oeste de Estados Unidos que
impresionan a los forasteros.
3. Altiplanicie de Aba en la provincia de Sichuan: En el noroeste
de esta provincia los turistas pueden recorrer a bordo de camperos
las comunidades tibetanas de Amdo y Qamba de la prefecturas de Aba
y Garze, para disfrutar la ópera tibetana ortodoxa en el cantón de
Jiangza, asistir a los juegos de pastores en el pastizal de
Qigouba, acampar en la pradera bajo el cielo estrellado, pasear por
las huertas idílicas del distrito de Aba, atravesar bosques y
arroyos en Tourang, lugar de nacimiento del río Dadu, contemplar a
millares de monjes de la magnífica Academia de Budismo Seda, de
tejado dorado, girando cilindros de sutras bajo el sol brillante,
subir y bajar de las montañas sagradas, filmar los lagos vírgenes
de Xinluhai y Kasahu, los nevados y los prados pantanosos bajo los
crepúsculos del ocaso, visitar monasterios, revolcarse en las
praderas interminables y moteadas de flores violeta, perseguir a
manadas de ovejas blancas y yaks negros en las laderas aquí y
allá...
4. Yading, ciudad del arroz en la provincia de Sichuan: Paisaje
incomparable en el cambio del otoño al invierno. Los nevados con
nombres de bodhisattvas son los más hermosos de los que hayamos
visto. Por la mañana, después del aguanieve, la bruma irisada se
mueve por entre los árboles del bosque y los lagos son de índigo
tan intenso que no hay cómo describirlos.
5. Lago Lugu en la provincia de Yunnan: Al acercarse a este lago,
uno siente entrar al mundo de las hadas. Los lagos, tan azules como
el mar, están rodeados de montañas. Las aldeas viejas en las
inmediaciones y sus moradores nos recuerdan la sociedad primitiva.
6. Desfiladeros del río Nujiang en la provincia de Yunnan: En
invierno la corriente de este río es muy tierna y azul. Sus valles,
salpicados de kapoks con capullos y de retoños de coliflor, parecen
ser un edén. Los lisus, aborígenes de esta comarca, se bañan
felices en los estanques. Vale la pena visitar las aldeas
Qiunatongcun y Wulizhai, que son una tierra prometida, y ser
invitados de sus familias de nus y tibetanos.
7. Atractivos del sudeste de la provincia de Guizhou: Torres del
tambor, puentes protectores contra el viento y la lluvia, casas de
bambú sostenidas por pilotes, ríos Duliujiang y Rongjiang diáfanos,
aldeas aglomeradas, costumbres étnicas bien preservadas. El paisaje
no impresiona de golpe, pero es exquisito. Vivir en estas aldeas es
halagüeño.
8. Atractivos del distrito de Wuyuan en la provincia de Jiangxi y
la antigua prefectura de Huizhou en la provincia de Anhui: Es una
zona de sedimentos culturales profundos, con un fuerte hálito de
los hombres instruidos. Los aldeanos son tan educados como sus
antepasados y nunca se enojan por nada. Conviene al turista pasear
por las huertas de durazneros en floración y las parcelas de
cultivo de coliflor en la primavera y por las aldeas sombreadas por
los árboles de follaje rojo en el otoño. Es un disfrute delicioso
para el visitante, quien sentirá melancolía y nostalgia por su
propio hogar.
9. Atractivos del distrito de Taishun, en el sur de la provincia de
Zhejiang: Se sube en un tractor, una motocicleta o un colectivo
para visitar puentes con corredor, aldeas viejas, talleres de
teñido de tela arcaico y sus artesanos viejos, y familias
campesinas. La arquitectura local arrobará al visitante. En la
primavera temprana la coliflor, los durazneros y los brunos
florecen, hermoseando las aldeas de montaña, cuya gente es
simpática y entusiasta. Cerca de Taishun, también hay puentes con
corredor y aldeas viejas en Lishui, Zhejiang, y en el noroeste de
la provincia de Fujian. Basta con emplear dos semanas para recorrer
estos lugares uno por uno y será una experiencia indeleble.
10. Atractivos de las torres de tierra en el oeste de la provincia
de Fujian: En el pasado, debido al atraso económico y a la
comunicación difícil había muchos bandidos y peleas armadas en esta
zona. Así que después de bajar de la cuenca del río Amarillo en el
norte del país, los hakkas, una rama de los hans (etnia mayoritaria
de China), construyeron torres de tierra a modo de castillo, que
son una especie de viviendas peculiares para defenderse de los
bandidos. Estas torres son económicas, sólidas y adecuadas para la
defensa propia y tienen un alto valor de arte.
(24/12/2004,CIIC)
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