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El día 23 de octubre, las hojas de
los árboles de las Colinas Perfumadas (Xiangshan en chino),
Beijing, se volvieron rojas con una semana de antelación que en los
años normales, ingresando en la mejor época para su admiración. El
día antes, un funcionario del Parque Xiangshan dijo que las
temperaturas bajas en la capital china desde un tiempo acá habían
sido una ayuda para tornar rojo el follaje de los árboles en
Xiangshan. El día 22, según la observación de la Estación de
Pronóstico Hongyeqing, entre los sitios de visita de Xiangshan el
cambio del color del follaje llegó al 56% en Xianglufeng, al 48% en
Hamashan, al 49% en Chanchufeng, al 53% en Kanyunqi y al 60% en 60%
en Senyuhu, alcanzando un promedio de 52% en la totalidad del
parque, lo cual indicaba que las hojas de los árboles de Xiangshan
habían entrado en el periodo de pleno cambio del color. El día
siguiente comenzó la mejor época del año para la
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admiración de las hojas rojas.
Ahora, los más de 100.000 fustetes amarillos en Xiangshan están
teñidos de rojo intenso, ofreciendo un panorama espectacular. En
comparación con otros años las hojas rojas han crecido mejor. Se
estima que aparecerán los mejores paisajes en este periodo. Se cree
que si no cayeran lluvias fuertes ni soplaran vientos de cinco o
seis grados, el periodo de admiración duraría hasta mediados de
noviembre.
El paisaje tan bello de las hojas
rojas este año se debe principalmente al clima adecuado. Las
precipitaciones pluviales más copiosas que en los años anteriores
facilitaron la plena absorción del agua por el suelo, creando
buenas condiciones para el crecimiento de los fustetes.
Aparte de los árboles en Xiangshan,
las plantas de hojas de color en las otras afueras de Beijing
también han accedido al periodo de cambio del color. Este año han
aumentado 1.000 hectáreas de árboles de hojas rojas, de suerte que
se ha formado una franja roja de 230 km de largo alrededor de la
parte urbana de la ciudad desde Zhangfang del distirto de Fangshan
en el oeste hasta el lago Jinhai del distrito de
Pinggu en el este. Tan sólo en el
área de Qianshanlian hay más de 20.000 hectáreas de tales árboles,
y allí se aprecian hojas rojas en casi todas las montañas. Como si
ello fuese poco, a lo largo de los más de 100 km de la carretera
estatal Huairou-Fengning se extienden los árboles de hojas rojas,
amarillas y verdes, desde el lugar a 20km al norte de la cabecera
distrital de Huairou hasta su frontera en Labagou con el distrito
de Fengning, provincia de Hebei.
A la brisa fresca, las primeras
escarchas del otoño han vuelto las hojas de los fustetes amarillos
tan rojas como los celajes que surcan el firmamento. Una veintena
de variedades de árboles de follaje rojo, tales como el arce rojo
de Estados Unidos, el fustete rojo de Holanda, el ciruelo y el
bruno de follaje violeta, tiñen de rojo y tornan atractivas la
montaña Baiwang, las laderas de montaña en Hongluosi y las de junto
al valle Mutianyu y al lago Jinhai, situadas en los arrabales de
Beijing.
Todas las fotos, sean tomadas de
primer plano o de ángulo amplio, son “llamas de fuego” saltantes.
Los amantes, amigos o familiares disfrutan el paisaje, mas lo que
los vincula es el afecto. Una leyenda hermosa de la China antigua
sobre las “hojas rojas mensajeras del cariño” cuenta: Un día cuando
una azafata pasea por el Jardín Imperial, descubre una hoja roja
flotando aguas abajo por el lago, y se siente tan atraída por
su
color que la coge para mirar. En la
hoja está escrito un poema de un letrado joven, en el cual éste
deplora no encontrar una novia adecuada a pesar del correr del
tiempo. Convencida de su talento y conmovida por su sentimiento, la
azafata se escapa del palacio a duras penas, se reúne con él y se
casan. Esta historia bella ha perdurado muchos siglos. En fin, para
los admiradores de las hojas rojas, éstas representan el amor y la
nostalgia, debido a lo cual muchas personas las regalan a sus
queridos como testimonios de su fidelidad.
(27/10/2004, CIIC)
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