El alcalde de Beijing, Guo Jinlong, entregó en la noche de hoy miércoles la bandera de los Juegos Paralímpicos a su homólogo londinense, Boris Johnson, en un gesto que marcó el mometno en que la capital británica asumió formalmente como sede de las Paralimpíadas de 2012.
Posteriormente, un grupo de 25 alumnos de la Escuela Internacional Harrow de Beijing interpretó el himno nacional de Gran Bretaña, ante los 91.000 espectadores que colmaron las graderías del Estadio Nacional de la capital china.
Con edades entre los 14 y los 18 años, los estudiantes del citado centro educativo representan uno de los muchos vínculos culturales, sociales y comerciales en pleno desarrollo entre Londres y Beijing.
El espectáculo de ocho minutos presentado por la nueva sede de las Justas fue uno de los momentos más destacados de la ceremonia de clausura de los Paralímpicos de Beijing, e incluyó, entre otros, una serie de imágenes icónicas, innovadoras muestras de danza, y la interpretación de memorables piezas musicales que proyectaron al mundo una imagen amistosa, moderna y avanzada de la capital británica.
Los Juegos de 2012 servirán como oportunidad para que los Paralímpicos viajen de vuelta al país que inspiró la creación de un nuevo movimiento deportivo mundial, luego de la histórica competición de tiro con arco llevada a cabo en 1948 entre soldados heridos en acción, que tuvo lugar en el Hospital Stoke Mandeville, ubicado en las afueras de la capital.
El segmento correspondiente a la entrega del testigo también contó con la participación del medallista paralímpico y presentador de la televisión británica Adrian "Ade" Adepitan, y, en representación de la nueva generación de la escena musical de la Gran Bretaña, con la baterista Cherisse Osei y el guitarrista de rock Sam Hegedus.
La entrega del testigo paralímpico empezó exactamente donde la nueva ciudad sede había dejado la del olímpico. Por primera vez, los dos segmentos fueron concebidos como dos mitades de una sola historia, un viaje a Beijing y un viaje de regreso a Londres, encabezado por las banderas de los Olímpicos y los Paralímpicos, y acompañado de los sueños y esperanzas de los mejores atletas del mundo.
El icónico autobús londinense regresó a el "Nido" de la misma forma que había partido al finalizar el acto de entrega del testigo olímpico. Sobre la silueta londinense representada en el escenario estaba Lord Nelson, habiendo bajado momentáneamente de su famosa columna de la Plaza de Trafalgar de la capital británica.
Nelson no es sólo uno de los héroes nacionales más laureados, sino que también es famoso por todo lo que logró a pesar de padecer de varias discapacidades.
No obstante, este Nelson era un tanto diferente, al punto de que se armó de una guitarra eléctrica, se puso unas gafas oscuras, y se unió a la banda. Entonces el bus se re-ensambló para empezar su viaje de regreso a casa. Su transformación reflejó el poder de los Juegos para inspirar el cambio a lo largo y ancho de Londres y toda la Gran Bretaña.
La danza en sus mil formas fue la gran protagonista del segmento. La creativa colaboración entre la danza urbana y la contemporánea, y en particular la mezcla de bailarines con y sin discapacidades de la reconocida Compañía de Danza CandoCo, le dieron una dinámica única al show. También fue la primera vez en la historia de los Juegos que el mismo elenco tomó parte en los dos segmentos de entrega del testigo.
La diversidad de estilos musicales y sonidos de fondo llenó el estadio. Desde lo clásico hasta el rock, el pop y el estilo urbano, acompañados por el repicar del Big Ben y la Señal Horaria de Greenwich. La sorprendente diversidad de la banda sonora del espectáculo reflejó estilos y eras musicales conocidos en todos los rincones del globo y que han acompañado la historia de Gran Bretaña como una nación marinera e industrial, desde la bocina con que se anuncia la alzada de las anclas de los grandes barcos hasta ruidos propios de las fábricas, como aparatos hidráulicos y motores de vapor, entre otros.
Otros íconos e imágenes de la sociedad y la cultura británicas a los que se hizo referencia durante el acto de entrega del testigo paralímpico fueron:
Té: Tan importante en el Reino Unido como en China. El viejo cliché "a la hora del té todo se detiene" adquirió un nuevo significado gracias a una breve pausa justo a mitad del show.
Un balón de baloncesto: En las manos del campeón paralímpico de baloncesto en silla de ruedas "Ade" Adepitan como parte de la coreografía, nuevamente se convirtió en el vínculo positivo entre el deporte y la cultura. Fin