En nombre de todos los atletas y funcionarios, la deportista china Wu Chunmiao y el juez de goalball Hao Guohua, cada uno tomando de una esquina la bandera del CPI, prestaron el juramento paralímpico en el que juraron conservar el carácter justo y limpio de los Juegos.
Los deportistas paralímpicos, muchos en sillas de ruedas o con muletas, y que se apoyaban entre sí en la pista, entraron en el estadio minutos después de que empezara la ceremonia de inauguración a las 20:00 en punto hora de Beijing.
Wang Xiaofu, un nadador amputado de 20 años de edad que ganó tres medallas de oro con tres récords mundiales en los Paralímpicos de Atenas y que competirá en siete pruebas esta vez, fue el abanderado y quien encabezó al equipo chino. Mientras los atletas paralímpicos chinos, que competirán en todos los 20 deportes y en 295 del total de 472 eventos en estos Juegos, están ansiosos y listos para entregarse en casa y repetir su gloria de hace cuatro años, se enfrentarán a la difícil competencia de tradicionales potencias paralímpicas como Reino Unido, Canadá, Estados Unidos y Australia.
Sentados en el suelo del Estadio, los atletas se sumaron a los espectadores para gozar de una hora de presentaciones artísticas tituladas "Volando con un Sueño".
El espectáculo, cuidadosamente preparado por cerca de dos años, fue realizado como un cuento de hadas en el que todo el suelo del estadio se pintó de azul con una reluciente "base de jade blanco" de 72 metros de diámetro en el centro.
"Los Juegos Paralímpicos de Beijing son una gran reunión de personas con discapacidad de todo el planeta", declaró Liu Qi, presidente del Comité Organizador de los Juegos Olímpicos Beijing 2008 (BOCOG), en la cermonia de inauguración.