A pesar de ser facturados como los Juegos más costosos en la historia, las Olimpiadas de Beijing no serán una carga pesada en el cuello del gobierno municipal de Beijing durante los próximos años, manifestó Standard & Poor's Ratings Services en un informe publicado ayer martes.
"Ciertamente, el coste de organizar los Juegos es grande, y la importancia para China en términos de promover su posición internacional es obvia. Sin embargo, las autoridades china s reconocen que los Juegos Olímpicos no son un fin por sí mismos", comentó Kim Eng Tan, analista de crédito de Standard & Poor.
En realidad, la planificación cuidadosa de las autoridades sugiere que los beneficios de organizar la Justa deportiva internacional continuarán durante mucho tiempo después de la ceremonia de clausura, indicó el informe.
La mayoría de los proyectos podrían haber seguido adelante aún cuando la ciudad no hubiera ganado la candidatura para ser sede olímpica. Beijing es una metrópoli de rápido crecimiento, y hasta hace poco, su infraestructura urbana se situaba significativamente por detrás del de las ciudades de importancia comparable en las economías avanzadas.
Por lo tanto, la mayor parte de los proyectos básicos involucraron mejoras que ya se encontraban en el plan de desarrollo de la ciudad, según el informe de Standard & Poor.
Los Juegos Olímpicos de Beijing pueden ser comparados con la experiencia de Barcelona, donde la inversión de infraestructura sustancial para preparar las Olimpiadas de 1992 ayudó a promover su atractivo para visitantes y negocios, según el informe, el cual añade que el positivo impacto económico ayudó a elevar las clasificaciones crediticia en comparación con Barcelona.
Con la ventaja de una historia rica y larga, la promoción del turismo de Beijing podría ser aún mayor, subrayó Tan. "En vez de una carga financiera, organizar las Olimpiadas podría promover el valor de créditos del gobierno municipal a largo plazo ", destacaron los analistas.