Zhang Lanhe, trabajador de minas de la empresa Huainan Mining (Group) Co. Ltd., junto con 50 de sus colegas, vino al centro de Huainan, ciudad de la provincia de Anhui, China, en espera de atestiguar el relevo de la antorcha olímpica.
El relevo de antorcha sucedió a las 7:10 a.m., hora local, y la llama olímpica animó a todos.
"Estoy muy emocionado por ver el relevo", comentó Zhang en el lugar. "Da afecto a las víctimas del sismo, les da confianza y fuerza y une al pueblo chino".
Huainan es una ciudad que atraviesa el río Huaihe y que experimentó la inundación más desastrosa desde 1954 en julio pasado.
"La ciudad, incluyendo a nuestra mina, fue gravemente inundada el año pasado, pero con la ayuda de la gente de todo el país, superamos las dificultades", expresó Zhang. "Las víctimas del sismo están sufriendo lo que nosotros sufrimos, así que tenemos el mismo sentimiento. Sabemos lo importante que es la fraternidad y la ayuda cuando llega el desastre".
Sun Jie, estudiante de último año de la Universidad Normal de Huainan, portadora de la antorcha y enferma de leucemia, señaló que mucha gente la ayudó cuando ella y su único pariente estaban en apuros. "Espero que la antorcha pueda transferir esperanza, fraternidad y mi aprecio para todos, en especial a las víctimas del sismo".
Esta mañana, Zhang Wenyue, campesino de Zhangji, poblado del distrito de Fengyang, en Huainan, estaba sentado frente a su televisor con su familia para ver el relevo de antorcha.
La inundación del año pasado sigue fresca en la memoria de Zhang.
"Arrasó nuestra aldea y muchas casas se cayeron, pero nadie murió ni resultó herido. Cada aldeano en peligro fue evacuado con la ayuda de los funcionarios locales. El dinero y los materiales donados nos ayudaron enormemente en la reconstrucción de nuestras casas. Nuestra vida ya ha regresado a la normalidad".
"Quiero donar sangre para las víctimas del sismo porque no soy rico" , declaró Zhang. "El espíritu olímpico ayuda a unir a los chinos, estoy seguro que podemos vencer al desastre".