China, con una economía de gran escala, no se enfrentará a una recesión después de los Juegos Olímpicos, manifestó ayer el nuevo economista en jefe del Banco Mundial, Justin Yifu Lin.
Algunos organizadores de los Juegos Olímpicos experimentaron una caída después de los Juegos por una disminución en la inversión. Sin embargo, China no sufrirá ese problema con un volumen económico mucho mayor, mencionó Lin, quien también acaba de ser nombrado vicepresidente superior del Banco Mundial.
El tamaño de la economía china empequeñeció la inversión en construcción de sedes e infraestructura para los Juegos Olímpicos Beijing 2008, indicó.
China cuenta con abundantes perspectivas de inversión porque el país va a organizar la Expo Mundial y los Juegos Asiáticos en 2010 así como unos cuantos eventos internacionales importantes después de los Juegos Olímpicos.
Además, es posible que el apetito del país por inversión en infraestructura y el gasto en modernización industrial también eviten cualquier recesión posterior a las Olimpiadas, señaló.