spanish.china.org.cn | 26. 04. 2022 | Editor:Teresa Zheng Texto

Solidaridad en tiempos de pandemia

Palabras clave: Shanghai, solidaridad, pandemia

“Los vecinos son muy solidarios. Antes no nos conocíamos, pero ahora dependemos cada vez más el uno del otro. Aunque el virus ha forzado una distancia física, ha acercado nuestros corazones”, indicó Shi Yue, profesora de árabe de la Universidad de Estudios Internacionales de Shanghai, en una entrevista con China.org.cn sobre la administración cerrada en la que vive.


Verduras de Shuikou en el distrito de Changxing, Huzhou, provincia de Zhejiang

“A la gente del sur le gusta las verduras de hojas verdes, pero como duran poco, la falta de ellas al inicio de la gestión cerrada fue un problema”, contó Shi. “Por eso cuando vi a los voluntarios traer paquetes de verduras con frases como ‘¡Ánimo! ¡Cuidemos juntos a Shanghai!’, me sentí emocionada”.

Durante la rueda de prensa del 16 de abril, Liu Min, subdirectora de la Comisión Municipal de Comercio de Shanghai, explicó que las dificultades en las compras en línea en Shanghai hace poco se debieron a que muchos repartidores estaban en cuarentena y a que algunos grandes depósitos cerraron por el brote, por ello no se pudo asegurar el suministro.

El problema de abastecimiento en Shanghai causó preocupación entre la población china. Las distintas regiones prestaron asistencia gracias a la coordinación de Gobiernos locales, empresas, organizaciones e individuos. Las verduras que mencionó Shi llegaron del pueblo de Shuikou en el distrito de Changxing, Huzhou, provincia de Zhejiang, a 200 kilómetros de Shanghai, y fueron donaciones de más de 580 hostales rurales de la zona. “Nos enteramos de la escasez de vegetales en Shanghai por el bloqueo y pensamos que debíamos hacer algo para ayudar. Debido a la pandemia, los envíos privados estaban prohibidos por lo que tratamos de contactar al Gobierno local. Finalmente, obtuvimos respuesta del distrito de Hongkou”. El director de la Asociación de Hostales Rurales de Shuikou sostuvo: “En nuestro pueblo, los miembros del Partido, representantes de la asamblea popular, jóvenes e integrantes de la Cruz Roja se ofrecieron como voluntarios. El primer envío consistió en 4000 paquetes de nabos, zapallos, cebollas y lechugas al distrito de Hongkou en Shanghai. Ahora, preparamos el segundo”.

Ante la valiosa carga, el grupo de mensajes del edificio de Shi estuvo muy activo. “Una vecina dijo que había viajado a Shuikou y que le gustaron los paisajes y la sencillez de la gente. Ahora, volvemos a sentir su solidaridad. Para nosotros, es una hermosa relación. Esperamos organizar un viaje grupal a Shuikou después de la pandemia para agradecer a su gente”.

Mensajes de vecinos. (Foto cortesía de la entrevistada).


Los vecinos son el mejor remedio contra la depresión

Lo que más conmueve a Shi es la creciente amistad entre los vecinos. “Cuando vi el formulario de residentes del condominio, me tocó el corazón porque no solo estaba el número de ellos y sus edades, sino también los grupos vulnerables como adultos mayores, niños y bebés. Gracias a él, cuando organizamos compras grupales, siempre adquirimos un poco más para los de mayor edad que no manejan bien las plataformas. Así, estamos seguros que todos los hogares tengan alimentos y productos básicos”, anotó Shi.

Cuando se enteró de que un estudiante de 16 años estaba solo en un apartamento arrendado y vivía de fideos instantáneos porque no tenía utensilios de cocina, Shi le llevó inmediatamente comida y artículos de uso diario. El hecho llegó a oídos de otros y los vecinos se sumaron a la asistencia con ollas eléctricas, frutas y “la estrella” de la pandemia: Coca-Cola. “Su simpatía me recuerda la solidaridad que existía en los callejones cuando era pequeña. Es el mejor consuelo en estos días difíciles”.

“Cuando un residente del edificio dio positivo, pidió disculpa a los demás en la plataforma de mensajes, luego le llovió palabras de aliento y consuelo. Ahora, recibe tratamiento en el hospital provisional y su esposa está en cuarentena en el lago Qiandao. Como le encantan las flores, realiza trasmisiones en vivo para mostrarnos los paisajes desde el hotel. En broma decimos que también viajamos al lago”. 

Shi Yue dando una clase virtual durante la cuarentena. (Foto cortesía de la entrevistada).


De “profesional en idioma extranjero” a “especialista técnica”

En este nuevo brote, lo que más preocupa a Shi son sus alumnos. Ella es profesora principal del grupo B del primer año en la Facultad de Árabe de la Universidad de Estudios Internacionales de Shanghai. Para ofrecerles una mejor experiencia de aprendizaje, Shi y sus colegas se han convertido en “especialistas técnicos”. Investigan y analizan las funciones de diferentes aplicaciones didácticas, aprenden edición de videos y utilizan pizarras virtuales para que los estudiantes queden inmersos en las clases. Gracias al esfuerzo, Shi dijo con orgullo: “Aunque esta ola nos ha tomado por sorpresa, seguimos avanzando a ritmo normal y no hemos perdido el tiempo. Según las calificaciones de las pruebas, creo que han manejado bien los nuevos conocimientos”.

Zhang Zhaolei, en primer año de la Universidad de Estudios Internacionales de Shanghai, dijo: “A pesar de la presión sicológica por la cuarentena y las frecuentes pruebas de PCR, cuando escucho las voces de los profesores y compañeros en las clases virtuales, me siento más tranquila. Aunque sigo encerrada en el dormitorio, el cuidado de los docentes nos ilumina en este periodo difícil, como la luz primaveral que atraviesa las ventanas”.

Además de los estudios, la salud mental de los alumnos también preocupa a Shi. “Los jóvenes están encerrados en sus dormitorios y deben enfrentar la presión de los estudios. Temo que con el tiempo crezca la ansiedad”. Shi trata de organizar conversaciones entre ellos y los motiva para que enciendan sus micrófonos y hablen. Cuando los oye discutir animados, es un alivio para ella. En el grupo de mensajes de su edificio, conoció a un sicólogo especialista en terapias a personas en aislamiento. Después de conversar con las autoridades de su facultad, Shi organizó una charla sobre el manejo emocional durante la pandemia para ayudarles a superar esta etapa especial y para que entiendan la importancia de controlar sus emociones. La universidad también les ha brindado ayuda en la forma de productos básicos y de vez en cuando frutas y golosinas.

“La noche es más oscura justo antes del amarecer, pero las estrellas también brillan más. Nuestra estrella es la ayuda colectiva”. Shi se siente muy agradecida por la asistencia recibida durante este periodo y está llena de expectativas para Shanghai después de la pandemia. 


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