spanish.china.org.cn | 06. 11. 2021 | Editor:Lety Du Texto

China importa: 4ª CIIE llega para dar la mano a la recuperación económica del mundo

Palabras clave: China, CIIE

Por Mauricio Castellanos

 

¿Y quién no quiere exportar a China? Hacer negocios con la segunda economía mundial, sin duda es un prospecto atractivo para cualquier empresa, sin importar cuál sea su tamaño ni su especialidad.

Por muchos años, ese deseo no pasó de ser eso, debido, en parte, a la relativa juventud de la reforma y apertura de China, al conocimiento fragmentado de los ambientes económicos y de las regulaciones comerciales de una y otra parte, a la barrera idiomática, y, particularmente en el caso de las firmas latinoamericanas, a la distancia geográfica.

Pero las cosas dieron un giro radical en noviembre de 2018, cuando el país asiático despejó cualquier duda que pudiera haber con respecto a su voluntad de abrir su mercado de par en par al mundo y realizó la primera edición de la Exposición Internacional de Importaciones de China (CIIE).

Quienes entienden de negocios saben que entrar en contacto directo con la contraparte es la forma más efectiva de establecer confianza y cimentar una relación duradera y provechosa para ambos; y esa es justamente una de las principales características de la CIIE, que en su ya cuarta edición sirve de escenario para que cerca de 3.000 empresas de 127 países y regiones se vean frente a frente con el atractivo mercado que puede poner sus productos y servicios a disposición de 1.400 millones de personas.

Es necesario destacar el compromiso tanto de China como de todos estos participantes, quienes a pesar del asedio de la COVID-19 decidieron seguir adelante con el evento, conscientes de que el mismo es vital para la recuperación económica global, obstaculizada persistentemente, entre otros factores, por la misma pandemia.

Por eso mismo, tras analizar pros y contras, la organización de la expo decidió establecer salas de exhibición digitales apoyadas en tecnología de modelado 3D y motores virtuales, en las cuales 58 países y tres organizaciones internacionales llevan a cabo de forma paralela la versión en línea del certamen. Este dato no debe tomarse a la ligera, pues acaso el único legado positivo de la epidemia es la masificación de la tecnología, que ha forzado, si cabe el término, a que países de todas las regiones se pongan al día en este aspecto, facilitando de forma notoria el intercambio comercial. Hoy, China está más cerca.

Además de propiciar el acceso al mercado más grande del mundo, la CIIE constituye una oportunidad para poner nuevos productos a consideración de los compradores, lo que es de especial interés para América Latina y el Caribe. Por años, negocios y Gobiernos de la región han venido tratando de diversificar su portafolio de exportaciones, durante largo tiempo dominado por las materias primas, y la expo se ha convertido en la plataforma ideal para que, hasta ahora, unas 600 empresas de 20 países hayan presentado lo mejor que tienen para ofrecer en áreas como textiles, productos agrícolas, alta tecnología y servicios modernos, entre otras.

No sorprende en absoluto que haya sido China quien haya propuesto y materializado la idea de hacer un evento, el primero y único hasta ahora, dedicado específicamente a la importación. Aparte de tener el mercado más vasto del mundo, desde cuando se embarcó en su viaje de reforma y apertura este país se ha convertido en uno de los principales defensores y promotores del multilateralismo, y ha demostrado una y otra vez que su decisión de conectarse con todo el mundo, independientemente de ideologías y sistemas políticos, es sincera.

El crecimiento del poder adquisitivo de los chinos y su incontenible deseo de conocer nuevos productos y disfrutar de nuevos servicios, sumados a la implementación de la estrategia de doble circulación, que busca potenciar el consumo interno, constituyen una garantía de que el apetito del país asiático por las importaciones seguirá creciendo. Y esto, de paso, podrá incentivar a los legisladores y a las instancias decisorias a diseñar y poner en vigor más y mejores políticas de importación, lo que a su vez hará al mercado chino aún más atractivo, un círculo virtuoso en el que se materializa la premisa china de "ganar-ganar”.

Un área de 360.000 metros cuadrados; más de 30 compañías y líderes industriales de la lista Fortune Global 500 que participan por primera vez; países como Japón, Dinamarca y Nueva Zelanda reservando más espacio que en ediciones anteriores para ofrecer oportunidades a más pymes; 15 países debutantes; marcas como Michelin, Shiseido y Fonterra registradas por anticipado para la muestra del próximo año, todos los datos y cifras de la CIIE son positivos, y demuestran la plena confianza que los Gobiernos y el mundo de los negocios tienen en China.

 En solo tres años, la CIIE se ha convertido en una cita obligada para las empresas con intenciones serias de internacionalización y de entrar por la puerta grande al mercado chino, y esta edición, celebrada en pleno aniversario número 20 del acceso de China a la OMC, promete ser un nuevo éxito en el camino del país hacia la apertura plena, y en el del mundo hacia una recuperación económica definitiva. 


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