spanish.china.org.cn | 09. 07. 2020 | Editor:Teresa Zheng Texto

EE.UU. toca fondo con su retiro de la OMS

Palabras clave: EE.UU., OMS, COVID-19

Estados Unidos anunció el martes su retiro de la Organización Mundial de la Salud (OMS) oficialmente a partir del 6 de julio de 2021.

Tal movimiento errático se produce después de que la OMS se negara a "responsabilizar a China". La política electoral estadounidense y los intereses partidistas han afectado su política exterior de una manera brutal y arbitraria, lo cual es terrible.

Lo peor es que esta decisión, que obviamente va en contra de su necesidad de cooperar con el mundo en la lucha contra la COVID-19, supuestamente tiene una razón moral. Washington ha calificado públicamente a la agencia como "títere" de China y la ha acusado de malgastar el dinero de los contribuyentes estadounidenses. Se cree que tal espectáculo podría ayudar a la administración actual a ganar las elecciones de noviembre. El sistema político de Estados Unidos ha envejecido e incluso sufre de Alzheimer.

El coronavirus se ha extendido por todo el mundo durante meses, y la mayoría de los países participan en su lucha por su cuenta. Pero solo Washington culpó imprudentemente a China y a la OMS por sus fallas, mientras se jactaba de su "excelente desempeño".

Tal descaro en confundir lo correcto de lo incorrecto funciona bien en Estados Unidos, y muchos votantes lo creen, lo que demuestra cuán distorsionadas se han vuelto sus políticas y opiniones.

A medida que la situación vírica en al país norteamericano pierde rumbo, y mientras China registra pocos o ningún caso cada día, a Washington le resultará cada vez más difícil mantener su puesta en escena. Su anuncio de retirarse de la OMS puede verse como un último intento de culpar a otros. Seguramente habrá situaciones peores, pero Washington no tiene justificación, sin importar cuán duras sean sus palabras y hechos.

Un proverbio chino describe a alguien como calmar la sed con vino envenenado, y ahora este es aplicable al histérico gobierno estadounidense.

Condenamos su salida en esta coyuntura crítica. Tal decisión dividirá inevitablemente la unidad mundial, muy necesaria en la batalla contra el virus.

Debido a la función de coordinación de la OMS, la lucha global ha frenado su propagación hasta cierto punto. La situación en varios países ha mejorado, pero la Casa Blanca casi ha claudicado, convirtiendo al país en el peor hematoma del sistema mundial de prevención. Aunque es una superpotencia, Estados Unidos no tiene derecho a revertir este avance.

También lamentamos profundamente que sus ciudadanos no puedan evitar que su gobierno asuma tan errónea postura. La toma de decisiones y la autocorrección de Estados Unidos han encontrado grandes obstáculos. El egoísmo partidario y la cúpula líder realizan una publicidad descarada, mientras que la sociedad vive con ello e incluso coopera con él, lo cual es una degeneración.

La administración Trump está llevando al país a "coexistir con el coronavirus". Debemos decirles a los estadounidenses que tal inacción es terrible. La comprensión del virus es insuficiente y se ha demostrado que este puede propagarse rápidamente. La tasa de mortalidad es mucho más alta que la gripe común. Si Estados Unidos mantiene el statu quo, los decesos serán incalculables, así como la duración del virus y su impacto a largo plazo en la economía.

Esperamos que el daño en la vida y la salud de los estadounidenses pueda llevarlos eventualmente a un despertar. El hecho de que estos valores están por encima de todo debe ocupar nuevamente una posición prioritaria en la política estadounidense.

Su retiro de la OMS es la peor entre una larga lista de salidas de organizaciones y tratados internacionales. El mundo debe responsabilizar a Washington por traicionar los intereses comunes de la humanidad.


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