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Vida del pueblo
En 2003, los ingresos disponibles por residente urbano en todo el país
ascendieron a 8.472 yuanes, y descontada el alza de los precios, el aumento
real fue de 9%; los ingresos netos por residente rural se elevaron a 2.622
yuanes, con un incremento real de 4,3%. El coeficiente Engel de la familia,
es decir, el peso específico de los gastos de alimentos sobre los
gastos generales, fue de 37,1% en la ciudad y de 45,6% en el campo, respectivamente,
ambos con una baja de 0,6 puntos porcentuales frente al año previo.
Seguro de desempleo. A finales de 2003, en todo el país 103,73
millones de personas se habían abonado en el seguro de desempleo,
lo que supone un aumento de 1,91 millones en comparación con hacía
un año; 4,15 millones de personas recibían la pensión
de desempleo, con una reducción de 250.000; en las ciudades y poblados
los desempleados registrados sumaban 8 millones y la tasa de desempleo
fue de 4,3%, es decir, un incremento de 0,3 puntos porcentuales sobre
2002.
Reempleo. En 2003, en todo el país se crearon 8,59 millones de
puestos de trabajo nuevos, 10,38 millones de desempleados recibieron el
certificado de trato preferencial de reempleo y 4,4 millones de ellos
fueron reubicados. Al finalizar el año, los trabajadores desplazados
de las empresas estatales eran 2,6 millones, con una disminución
de 1,5 millones frente al mismo periodo del año anterior, y de
ellos 1,95 millones pasaron a los centros de servicio de reempleo y todos
recibieron en monto íntegro el pago de manutención básica;
dichos centros, por su parte, pagaron por estos trabajadores desplazados
las primas de vejez, atención médica y desempleo. Ocho provincias
y municipios bajo jurisdicción central, a saber, Beijing, Tianjin,
Liaoning, Shanghai, Zhejiang, Fujian, Shandong y Guangdong cerraron ya
tales centros y realizaron la sustitución de la garantía
de manutención básica de los trabajadores desplazados por
el seguro de desempleo.
Administración socializada de los jubilados y retirados de las
empresas. Al cierre de 2003, en el país 154,9 millones de personas
se habían abonado en el seguro de vejez básico, 7,53 millones
más que en el mismo periodo del año previo, incluidos 116.380.000
empleados en servicio y 38.520.000 jubilados y retirados. Las empresas
pagaron de manera oportuna y en monto íntegro en la gran mayoría
de los casos la pensión de vejez básica a sus jubilados
y retirados, sin que surgieran moras nuevas. Hasta finales de 2003, 29,33
millones de jubilados y retirados de las empresas habían sido incluidos
en los servicios de administración socializada, lo que implicó
una cobertura de 84,5%, con un aumento de 22,8 puntos porcentuales en
comparación con el tercer semestre y con otro de 41 puntos porcentuales
frente al mismo período de 2002.
Seguro de atención médica. Al cierre de 2003, 108.950.000
personas habían participado en el seguro de atención médica,
para un aumento de 14,95 millones sobre el mismo período del año
previo, incluidos 79,77 millones de empleados en servicio y 29,18 millones
de jubilados y retirados, para un incremento de 10,51 millones y otro
de 4,44 millones, en cada caso.
Seguros de accidente laboral y seguro de parto. A finales de 2003, 45,73
millones de personas se habían incorporado al seguro de accidente
de trabajo, 1,67 millones más que en el mismo período del
año anterior. A lo largo del año, 370.000 trabajadores gozaron
de este trato. Después de promulgado el Reglamento de Seguro de
Accidente Laboral, la gran mayoría de las provincias elaboraron
planes de aplicación. A finales del año, en 29 provincias
se había iniciado el seguro de parto, cubriendo a 36,48 millones
de personas, con un aumento de 1,6 millones frente a 2002; y 350.000 trabajadores
de ambos sexos disfrutaron el trato de este seguro.
Garantía del nivel de vida mínimo. La administración
en estado dinámico de esta garantía para los residentes
urbanos entró en funcionamiento benigno, de modo que se garantizó
la cobertura a todos los que debían ser sus beneficiarios. En 2003,
22,35 millones de habitantes urbanos recibieron la garantía del
nivel de vida mínimo otorgada por el gobierno, con un aumento de
1,7 millones sobre el año precedente. Los fondos asignados de manera
acumulativa para este propósito sumaron 15.300 millones de yuanes,
con un incremento de 4.040 millones de yuanes, o un 35,9% más que
el año anterior. Los gastos per cápita en este sentido fueron
de 59 yuanes, con una elevación de 13,5 puntos porcentuales en
cuanto a la norma establecida el año previo.
Sistema de asistencia a las familias rurales difíciles en grado
sumo. Al cierre del año, los residentes rurales pobres sumaban
de 29 millones; mientras tanto, en las zonas piloto de garantía
del nivel de vida mínimo para residentes rurales vivían
3.968.000 campesinos, y 1.915.000 familias gozaban de esta garantía;
además en el campo 7.925.000 personas y 4,1 millones de familias
recibían asistencia de manera regular.
Trato preferencial y colocación para los militares minusválidos
y los familiares de los mártires y militares. En 2003, 4.851.000
personas gozaban de este trato y subsidio estatales, con una reducción
vegetativa normal de 33.000 en comparación con el año precedente.
En el mismo año, gracias a que las diversas localidades habían
elevado el nivel de este trato preferencial y establecido y perfeccionado
el mecanismo de aumento natural de los fondos para este propósito,
la suma de tales fondos ascendió considerablemente frente al año
previo. Los gastos para la compensación de las personas en cuestión
fueron de 9.500 millones de yuanes en todo el año, para un incremento
de 1.900 millones de yuanes sobre las bases anuales, o sea, un aumento
de 25%. Al mismo tiempo, se colocó en forma acumulada a 438.000
soldados de servicio obligatorio y suboficiales y se aceptó a 24.000
cuadros jubilados y retirados del ejército.
Bienestar social
El bienestar social logró un nuevo desarrollo. En 2003, China tenía
36.000 asilos de bienestar social con 1.222.000 camas, dando albergue
a 924.000 necesitados. Se incineraron 5.622.000 cadáveres, 1.547.000
más que el año anterior, o sea, un aumento de 38%. Las empresas
de bienestar totalizaban 34.000, ofreciendo puestos de trabajo a 681.000
discapacitados. En las ciudades y los poblados se habían establecido
192.000 instalaciones de servicio comunitario, incluyendo 9.251 centros
de servicio comunitario integral.
La venta de billetes de lotería de bienestar continuó creciendo.
Hasta el 31 de diciembre, esta venta en 2003 sobrepasó los 20.000
millones de yuanes en China, con un incremento de 3.200 millones de yuanes
en comparación con el año previo, o sea, un crecimiento
de 19,05%; se reunieron 7.000 millones de yuanes para fondos de bienestar
social, de los cuales, conforme a la división proporcional estipulada,
3.470 millones de yuanes fueron retenidos por los departamentos de asuntos
civiles, para ser dedicados principalmente a la ayuda a los ancianos,
minusválidos, huérfanos y necesitados, y 3.530 millones
de yuanes fueron entregados al Tesoro público, para ser destinados
principalmente a la garantía del nivel de vida mínimo en
las zonas urbanas y a otros servicios de beneficio público.
En China la lotería de bienestar vio la luz en 1987. En los pasados
17 años las ventas de billetes de esta lotería totalizaron
100.000 millones de yuanes, recolectando 32.350 millones de yuanes para
fondos de bienestar social. Cerca del 70% de estos fondos se utilizaron
para financiar un total aproximado de 120.000 proyectos de bienestar social
y de beneficio público.
Florecieron los servicios de beneficio público. Hasta junio de
2003, los voluntarios dedicados a la difusión de conocimientos
científicos aumentaron a 400.000 y los voluntarios participantes
en los servicios comunitarios a 5,4 millones, y además 100 millones
de jóvenes prestaron servicios de voluntario en más de 4.500
millones de horas. Los beneficiados de donaciones sociales de carácter
permanente se ampliaron de las víctimas de las calamidades naturales
y las personas pobres a los necesitados del servicio sanitario, la educación
y el bienestar social. El "Programa Pimpollo de la Primavera"
lanzado y organizado por la Fundación China para Niños y
Adolescentes ayudó a un millón de niñas de las zonas
pobres que habían interrumpido sus estudios a volver a la escuela.
Donaciones sociales. Entre 1996 y 2002, según estadísticas
del Ministerio de Asuntos Civiles, China aceptó entre estas donaciones
un total de 9.493 millones de yuanes renminbi, 966 millones de prendas
de vestir y cobertores y otros materiales valorados en 10.505 millones
de yuanes, los cuales beneficiaron a 360 millones de personas menesterosas.
Las donaciones sociales constituyeron un complemento efectivo al auxilio
prestado por el gobierno. El mismo año, en el periodo de la neumonía
atípica (síndrome respiratorio agudo y grave), los donativos
pecuniarios y materiales de los diversos círculos sociales totalizaron
un valor superior a los 4.000 millones de yuanes.
Alivio de las calamidades
China fue víctima de calamidades naturales graves en 2003. A lo
largo del año la superficie de cultivos damnificada en todo el
país fue de 54.386.000 hectáreas, con un aumento de 15,4%
sobre el año anterior; de ese total, 32.516.000 hectáreas
vieron disminuir la cosecha, con un incremento de 19%; y 8.546.000 hectáreas
la perdieron por completo, con un aumento de 30,3%. El mismo año
las pérdidas económicas directas causadas por los desastres
marítimos fueron de unos 8.050 millones de yuanes, un 22% más
que en 2002. En el año ocurrieron 29 terremotos de 5 ó más
grados en la escala de Richter, con un incremento de 20 sobre el año
previo, incluyendo siete de 6 ó más grados. Los sismos dieron
muerte a 319 personas y provocaron una pérdida económica
directa en 4.660 millones de yuanes.
Se fortaleció notablemente la capacidad contra las calamidades
naturales repentinas. A través de muchos años de práctica,
China ha establecido en lo fundamental un sistema de planes preparatorios
para la respuesta a las emergencias en caso de tales desastres y un mecanismo
de auxilio de emergencia y ha mejorado aún más la red de
reserva de materiales para la ayuda a las damnificadas. Cada vez que ocurría
una calamidad natural grave, el Ministerio de Asuntos Civiles y los departamentos
locales pertinentes ponían en marcha de inmediato el plan preparatorio
de emergencia para estar al tanto de la situación, informar de
la situación, enviar en el primer tiempo grupos de trabajo, asignar
sin demora fondos y materiales de rescate. Por ejemplo, el 25 de octubre
de 2003, apenas a diez horas del terremoto ocurrido en Minle y Shandan,
provincia de Gansu, el Gobierno Central ordenó fondos de rescate
urgente y los gobiernos locales los empleó para comprar gran cantidad
de ropa, edredones, alimentos y otros materiales, resolviendo la primera
necesidad de las masas damnificadas. En cuanto a la administración
de la información a este respecto, China ha creado un sistema de
estadística, verificación e información de las calamidades
naturales repentinas de gravedad, exigiendo explícitamente que
se informe de ellas al Ministerio de Asuntos Civiles dentro de siete horas
una vez que se produzcan.
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