| |
En 2003 la calidad medioambiental de China no se alteró notablemente en comparación con el año previo. A pesar de que el aire alcanzó el estándar estatal de segunda clase en el 41,5% de las ciudades, el nivel de contaminación siguió grave. El alcance de las lluvias ácidas permaneció estable en lo básico en las zonas afectadas, pero la contaminación empeoró en mayor medida en algunas regiones de Hunan, Zhejiang y Jiangxi. Se mantuvo igual que el año anterior la calidad del agua de los principales sistemas hídricos, de los cuales los ríos Haihe, Liaohe y Huaihe vieron bajar un poco su contaminación y el Songhuajiang y el de las Perlas se deterioraron en este sentido. Se agravó la contaminación en aquellos espacios de agua del mar Amarillo que están cerca del litoral; se mejoró en cierto modo la calidad del agua en los espacios cercanos del mar Bohai y del mar de China Oriental, pero donde la contaminación continuó siendo seria; y la calidad del agua de los espacios cercanos del mar de China Meridional se mantuvo en el nivel del año precedente. Se controló en lo básico el ruido urbano, de manera que el entorno acústico fue de calidad relativamente buena en más del 50% de las ciudades y en el transporte vial de cerca del 80% de ellas; sin embargo, la contaminación acústica no dejó de ser uno de los problemas ambientales de los cuales se quejaron con mayor vehemencia los residentes urbanos.
Se elaboró y puso en vigor la Ley de Prevención y Tratamiento de la Contaminación Radiactiva. El 28 de junio de 2003 el Presidente de Estado Hu Jintao firmó la orden presidencial N.°6 para promulgar esta ley. Ésta contempla por propósito prevenir y tratar la contaminación radiactiva, proteger el medio ambiente, garantizar la salud humana y promover el desarrollo y el uso pacífico de la energía y tecnología nucleares. La ley entró en efecto el 1 de octubre de 2003.
Se redujo de continuo la superficie de tierras labrantías. En 2003 la construcción ocupó 229.000 hectáreas de tierras cultivadas y las calamidades naturales destruyeron 50.000 hectáreas. Entretanto, fueron devueltas al uso ecológico 2.237.000 hectáreas de tierras de cultivo y disminuyeron 332.000 a causa de la reestructuración agrícola. Al mismo tiempo, se añadieron 311.000 hectáreas de tierra cultivable gracias al acondicionamiento, rerroturación y explotación de tierras. A modo de resumen se registró en el año una reducción neta de 2.537.000 hectáreas de tierras labrantías.
Se incrementó notablemente el consumo de energéticos y de las materias primas y materiales principales. En 2003, según cálculos preliminares, el volumen total del consumo energético ascendió a 1.678 millones de toneladas de carbón estándar, para un aumento de 10,1% sobre el año precedente. De este total, el consumo de petróleo crudo fue de 252 millones de toneladas, con un incremento de 12%; el de carbón crudo, 1.579 millones de toneladas, 13,6% más. Del consumo de las materias primas y materiales principales, 271 millones de toneladas correspondieron al acero laminado, con un ascenso de 28,6%; 11,68 millones de toneladas al óxido de aluminio, con una elevación de 15,7%, y 836 millones de toneladas al cemento, 15,3% más.
Siguió tensa la relación entre la oferta y la demanda de recursos hídricos. En 2003 estos recursos disponibles per cápita fueron de 2.076 metros cúbicos, lo que supone una baja de 5,6% frente al año previo. Las precipitaciones anuales promediaron los 640 mm, con una reducción de 3%. Al cierre del año el volumen de agua acumulada en los 454 embalses grandes del país totalizó 186.400 millones de metros cúbicos, con un aumento de 21.000 millones de metros cúbicos. El consumo de agua a lo largo del año fue de 541.000 millones de metros cúbicos, con una disminución de 1,5% frente a 2002. De este total, el agua para la vida cotidiana subió en 5% y el para uso industrial en 1,1%, pero el para uso agrícola bajó en 3,5%. La cantidad de uso de agua por persona en todo el país fue de 420 metros cúbicos, 1,9% menos.
En general empeoró un poco el estado de calidad del agua. En 2003, en lo tocante a la calidad del agua superficial de los cursos troncales de las siete cuencas fluviales más importantes, 52,5% de las secciones transversales cumplieron con el estándar estatal de tercera categoría, con un descenso de 0,4 puntos porcentuales sobre el año precedente; 38,1% llegaron al estándar de cuarta y quinta categoría, con un aumento de 11,3 puntos porcentuales; y 9,3% rebasaron el estándar de quinta categoría, con una baja de 11 puntos porcentuales. Entre los 237 puntos de supervisión del agua marina establecidos en los espacios marítimos cercanos al litoral, 19,8% alcanzaron el estándar estatal de calidad de primera categoría, lo que implicó una reducción de 1,5 puntos porcentuales en comparación con el año anterior.
Se fortaleció la protección medioambiental urbana. Entre las 340 ciudades supervisadas, 141 llegaron al estándar de calidad de aire de segunda clase, o sea, 41,5% del total, con un ascenso de 7,7 puntos porcentuales sobre el año previo; 108 al estándar de tercera clase, esto es, 31,8%, con una baja de 3,2 puntos porcentuales; y 91 incumplieron el estándar de tercera clase, para el 26,7% y con un descenso de 4,5 puntos porcentuales. La tasa de tratamiento concentrado de aguas residuales, la de tratamiento inocuo de basuras de vida y la de utilización integral de los desperdicios sólidos industriales en las ciudades alcanzaron a 42,1%, 58% y 53,5%, respectivamente, lo que implicó una elevación de 2,1, 3,8 y 1,5 puntos porcentuales, por separado, sobre el año anterior. A lo ancho del país se establecieron una superficie de 33.000 km² de zonas de control del humo y polvo y una de 20.000 km² de zonas cumplidoras del estándar de ruido ambiental.
Se intensificó el fomento del ecosistema. En 2003 culminó la repoblación forestal en una superficie de 9,3 millones de hectáreas, con un aumento de 19,7% sobre el año previo, incluyendo 8,3 millones de hectáreas reforestadas para los seis proyectos silvícolas prioritarios. Hasta fines de 2003, China aprobó 82 zonas de demostración ecológica de nivel estatal y tenía 1.999 reservas naturales, 44 parques geológicos nacionales y 457 zonas de protección de vestigios geológicos, mientras que en el área del embalse de las Tres Gargantas se dieron por terminados 158 proyectos de tratamiento de desastres geológicos. Asimismo, se reacondicionó de manera integral una superficie de 56.000 km² de tierras erosionadas.
Se aumentó el número de mareas rojas. En 2003 se descubrió este fenómeno en 119 ocasiones, 40 más que el año previo, o sea, un ascenso de 50,6%; y la superficie afectada fue de unos 14.550 km² con una pérdida económica directa de aproximadamente 42,8 millones de yuanes.
Se prohibió por primera vez la pesca primaveral en el río Yangtsé. A partir del 1 de febrero de 2003, China comenzó a prohibir la pesca en toda la cuenca del río Yangtsé, el mayor del país, durante los tres meses de la primavera. Se trata también de la primera prohibición de la pesca total en ríos grandes en el mundo. Esta medida atañe a más de 8.100 km del Yangtsé y sus tributarios en las ocho provincias de Yunnan, Sichuan, Guizhou, Hubei, Hunan, Anhui, Jiangxi y Jiangsu y los municipios de Chongqing y Shanghai, incluyendo 4.090 km de la corriente troncal del Yangtsé y más de 4.000 km de sus afluentes, además de los grandes lagos Poyang y Dongting alimentados por dicho río. La prohibición afectó a más de 50.000 pescadores de profesión.
La cuenca del Yangtsé es una importante zona pesquera de agua dulce de China. Desde mediados de los 1980, sumándose a las obras hidráulicas del Yangtsé, la construcción de diques para ganar tierras a lagos y la contaminación de las aguas, la excesiva pesca estropeó seriamente sus recursos ictiogénicos, debido a lo cual los recursos de algunos peces económicos han empezado a agotarse y otros muchos animales silvestres acuáticos preciosos, tales como el delfín de río chino y el esturión chino, están en peligro de extinción. Los estudios científicos evidencian que si se prohibe a plazos fijos la pesca a lo largo del Yangtsé, quedarán bajo protección 22,35 millones de peces de cuatro ictiofamilias importantes en el periodo de desove, asegurándose así un aumento de 1.224.300 millones de alevines. Con anterioridad China había puesto en práctica la suspensión de la pesca en el periodo de la canícula en el mar de China Oriental y el mar de China Meridional.
|
|