INFORME SOBRE EL ESQUEMA DEL X PLAN QUINQUENAL PARA EL DESARROLLO ECONOMICO Y SOCIAL (III)


IV. IMPULSAR ENERGICAMENTE LA OPTIMIZACION Y LA

ACTUALIZACION DE LA ESTRUCTURA SECTORIAL DE LA ECONOMIA

El reajuste y la actualizaci�n de la estructura sectorial, puntos clave de la reestructuraci�n econ�mica estrat�gica, deber�n centrarse en los siguientes aspectos:

Reconvertir y actualizar las industrias tradicionales con las altas y nuevas tecnolog�as, as� como con las avanzadas y aplicables. Debemos colocar en un lugar importante la reorganizaci�n y reconversi�n de las industrias tradicionales. Adem�s, tomando el mercado como orientador, las empresas como sujetos principales y el progreso tecnol�gico como punto de apoyo, hay que llevar a buen t�rmino el trabajo en los �mbitos siguientes: Primero, en torno al aumento de la variedad de los productos, la mejora de la calidad, el ahorro de energ�a y la reducci�n de los insumos, la prevenci�n y el control de la contaminaci�n, as� como la elevaci�n de la productividad laboral, es necesario apoyar la reconversi�n tecnol�gica de un determinado n�mero de empresas prioritarias de los sectores energ�tico, metal�rgico, qu�mico, textil, mec�nico, automovil�stico, de la industria ligera, de la construcci�n y de materiales de construcci�n, para elevar efectivamente el nivel tecnol�gico y el de los equipos. Segundo, con la innovaci�n basada en los esfuerzos propios y la introducci�n de tecnolog�as, es preciso acelerar la explotaci�n de tecnolog�as comunes, clave y complementarias que permitan impulsar la actualizaci�n de la estructura econ�mica. Asimismo, hay que vigorizar la industria manufacturera de equipos, y desarrollar y fabricar juegos completos de equipos t�cnicos grandes y avanzados y de elevada eficiencia que tengan una alta demanda en el mercado. Tercero, por medio de la cotizaci�n en bolsa, la absorci�n, la asociaci�n y la reorganizaci�n es menester formar en los principales sectores, grandes compa��as y grupos empresariales con derechos de propiedad intelectual propios, que tengan una actividad principal como eje y que posean una mayor fuerza, de modo que se conviertan en la fuerza vertebral y el punto de apoyo de la reestructuraci�n y el fomento de la actualizaci�n. Cuarto, es imperativo apoyar y promover con dinamismo la transformaci�n de las viejas bases industriales, poner en pleno juego sus ventajas como cimientos s�lidos y puntos de concentraci�n de personal calificado, y esforzarse por elevar su nivel industrial.

A la par de ello, hay que recurrir de forma coordinada tanto a los instrumentos econ�micos y jur�dicos como a los administrativos necesarios, para continuar imponiendo, de acuerdo con la ley, el cierre de las f�bricas y minas que elaboran productos de mala calidad, malgastan recursos, ocasionan una seria contaminaci�n y carecen de condiciones que garanticen la seguridad en el trabajo; eliminar y recortar la capacidad de producci�n excesiva y atrasada, y prohibir estrictamente su traslado para la reconstrucci�n. Hay que declarar en quiebra y cerrar aquellas empresas que sufran d�ficits durante largo tiempo, cuyos activos no alcancen a pagar las deudas y que no tengan esperanzas de eliminar sus p�rdidas, y aplicar las mismas medidas en las minas cuyos recursos se hayan agotado. Hay que despejar activamente y reglamentar de forma gradual las v�as de salida del mercado abiertas a las empresas.

Desarrollar las industrias de altas y nuevas tecnolog�as e impulsar la industrializaci�n mediante la informatizaci�n. Partiendo de la realidad, se acelerar� de forma selectiva el desarrollo de las industrias de altas y nuevas tecnolog�as, por ejemplo, la tecnolog�a inform�tica, la de nuevos materiales y la bioingenier�a. Se apoyar� de manera prioritaria el desarrollo de redes inform�ticas de alta velocidad y banda ancha, de circuitos integrados clave, de nuevos tipos de cohetes portadores y de otros importantes proyectos de alta tecnolog�a, de manera que nuestras industrias de altas y nuevas tecnolog�as adquieran su superioridad mediante la formaci�n de grupos y una poderosa ventaja parcial. Se acelerar� la expansi�n de la industria manufacturera de productos inform�ticos y se elevar� la capacidad de explotaci�n mediante los esfuerzos propios y la capacidad de integraci�n en sistemas. Se desarrollar� de manera din�mica la industria de software. Se potenciar� la construcci�n de infraestructuras inform�ticas. Se generalizar� la aplicaci�n de la tecnolog�a inform�tica en toda la sociedad, combinando a�n mejor la industrializaci�n con la informatizaci�n.

Reforzar la construcci�n de infraestructuras, tales como las hidr�ulicas, las energ�ticas y las de comunicaci�n, y atribuir suma importancia a la estrategia con respecto a los recursos. La carencia de recursos h�dricos es un factor que restringe gravemente el desarrollo econ�mico y social de nuestro pa�s. Es necesario poner en un lugar destacado el ahorro de agua, establecer un mecanismo de fijaci�n de precios del agua razonables, aplicar en todos los terrenos las diversas t�cnicas y medidas para el ahorro de agua, desarrollar las industrias adecuadas a este efecto y crear una sociedad de ahorro de recursos h�dricos. Se fortalecer�n la prevenci�n y el control de la contaminaci�n del agua. Se acelerar�n la planificaci�n y la construcci�n del proyecto de transvase de las aguas del sur al norte y otros importantes proyectos. Debe potenciarse la construcci�n de carreteras, ferrocarriles, puertos, v�as fluviales, aeropuertos y sistemas de tuber�as, a fin de establecer y perfeccionar un moderno sistema integral de transporte caracterizado por la fluidez, la seguridad, la comodidad y la rapidez. Las fuentes de energ�a y, en particular, el petr�leo, constituyen un importante problema de la estrategia con respecto a los recursos. Puesto que la explotaci�n y la producci�n del petr�leo nacional no bastan para satisfacer las necesidades del desarrollo econ�mico y social, las contradicciones entre la oferta y la demanda se hacen cada vez m�s relevantes. Debe recurrirse a todos los medios posibles para economizar petr�leo, acelerar la prospecci�n y la explotaci�n del petr�leo y el gas natural, aprovechar con dinamismo los recursos del exterior y establecer cuanto antes el sistema de reservas de petr�leo y de otros recursos estrat�gicos. Se impulsar� activamente la transformaci�n de las minas de carb�n de grandes dimensiones, se construir�n minas de elevada producci�n y alta rentabilidad y se prestar� atenci�n al desarrollo de t�cnicas para la producci�n de carb�n limpio y a la utilizaci�n del mismo. Es necesario aprovechar al m�ximo la capacidad de generaci�n el�ctrica disponible, fomentar con dinamismo la energ�a hidroel�ctrica y la termoel�ctrica de bocamina con grandes unidades generadoras, reducir la generaci�n termoel�ctrica de poca capacidad y desarrollar adecuadamente la energ�a el�ctrica de origen nuclear. Se dar� importancia al desarrollo de diversos tipos de nuevas fuentes de energ�a. Se profundizar� en la reforma del sistema de energ�a el�ctrica, se impulsar� paulatinamente la separaci�n de la gesti�n de las centrales el�ctricas de la de las redes de distribuci�n y se supeditar� esta �ltima a la competencia de precios en el mercado.

Acelerar el desarrollo del sector servicios. Se trata de una importante v�a para impulsar la actualizaci�n de la estructura sectorial y aumentar el empleo. Se fomentar�n activamente los servicios modernos, como la inform�tica, la banca, la contabilidad, el asesoramiento y los servicios jur�dicos, para elevar el nivel del sector en su conjunto. Hay que valerse de las t�cnicas de servicio y modos de gesti�n modernos para transformar el sector servicios tradicional, entre ellos la circulaci�n comercial, las comunicaciones y el transporte, as� como los servicios p�blicos, a fin de mejorar la calidad de los servicios y elevar su rentabilidad. Se desarrollar�n las industrias orientadas al consumo p�blico, tales como la tur�stica, la de bienes inmuebles, la de servicios comunitarios, la de restauraci�n, la del ocio y la del fortalecimiento de la salud, y se ampliar� la gama de sus contenidos. Deber� profundizarse en la reforma de este sector y tomar las medidas pol�ticas necesarias para configurar un entorno favorable a su desarrollo.

V. PONER EN PRACTICA LA EXPLOTACION A GRAN ESCALA DEL

OESTE Y PROMOVER EL DESARROLLO REGIONAL COORDINADO

Poner en pr�ctica la estrategia de explotar a gran escala el Oeste para acelerar el desarrollo de las regiones centrales y occidentales constituye una disposici�n importante de nuestro pa�s para avanzar hacia el objetivo estrat�gico de la tercera etapa de la modernizaci�n. Durante el X Quinquenio hay que resaltar los puntos prioritarios, velar por un buen comienzo y hacer hincapi� en el fortalecimiento de la construcci�n de las infraestructuras y del entorno ecol�gico, con el fin de esforzarse por lograr avances sustanciales en un lapso de cinco a diez a�os y, al mismo tiempo, por alcanzar un desarrollo relativamente amplio en la ciencia, la tecnolog�a y la educaci�n.

Hay que concentrar las energ�as en la construcci�n de varios proyectos de transcendencia estrat�gica, como el env�o de gas y electricidad del oeste al este y el tendido de la l�nea f�rrea Golmud (Qinghai)-Lhasa (T�bet). Es necesario poner en un lugar destacado la protecci�n, el ahorro y la explotaci�n de los recursos h�dricos, reforzar su planificaci�n y racionalizar su distribuci�n, esforz�ndose por elevar la eficacia de su utilizaci�n. Es preciso impulsar, de forma met�dica y conforme a las condiciones locales, la construcci�n de obras importantes de protecci�n de los bosques, de devoluci�n de tierras de labranza a la silvicultura y a la praticultura, de prevenci�n y control de la desertizaci�n y de protecci�n de las praderas, y cuidar de poner en juego la capacidad de autorrecuperaci�n de los ecosistemas, con miras a lograr construir paso a paso una s�lida barrera verde de protecci�n ecol�gica en el Oeste de nuestro pa�s. Es menester desarrollar con dinamismo la educaci�n y acelerar la formaci�n de personas con talento en las distintas especialidades que estas zonas necesiten con urgencia. Se impone aumentar la inversi�n en ciencia y tecnolog�a y elevar su capacidad de explotaci�n. Partiendo de la realidad de las localidades, hay que hacer valer su superioridad comparativa, reajustar y optimizar la estructura sectorial de la econom�a, fortalecer la agricultura y fomentar y conformar en cada regi�n una econom�a con peculiaridades propias. La explotaci�n del Oeste debe apoyarse en las principales l�neas troncales de comunicaci�n, entre ellas el puente continental Asia-Europa, la v�a fluvial del r�o Changjiang y las salidas al mar del suroeste, poner en juego la funci�n de polo de concentraci�n y el poder expansivo de las ciudades principales, como si se tratara de formar l�neas uniendo puntos y de crear �reas de desarrollo con las experiencias obtenidas en ellos, y establecer de este modo la franja econ�mica Tongguan-Lanzhou-�r�mqi, la franja econ�mica en la cuenca superior del r�o Changjiang y las zonas econ�micas de Nanning, Guiyang y Kunming, con el prop�sito de impulsar el desarrollo de las regiones adyacentes a dichas franjas y zonas.

El Consejo de Estado ha promulgado varias medidas pol�ticas para la explotaci�n a gran escala de las regiones occidentales, donde el Estado incrementar� las inversiones y la transferencia de pagos fiscales. Las mismas regiones, por su parte, deben apoyarse principalmente en sus propias fuerzas, desplegar el esp�ritu de trabajo duro y emprendedor y estar preparadas para una lucha a largo plazo, y tambi�n acelerar el paso de la reforma y la apertura y crear un buen entorno inversor para atraer mejor y en mayor cantidad fondos, tecnolog�as y personal de talento del interior y el exterior del pa�s e incorporarlos a la explotaci�n del Oeste. Es necesario reforzar el trabajo de intercambio de cuadros.

Las regiones del Centro deben poner en juego las ventajas de su ubicaci�n geogr�fica y las de la multiplicidad de sus recursos, a fin de acelerar el desarrollo econ�mico. Deben fomentar activamente nuevos focos de crecimiento econ�mico y nuevas franjas econ�micas, con prioridad en las zonas por donde pasan las principales v�as troncales fluviales y terrestres. Deben consolidar y desarrollar la agricultura y seguir fortaleciendo la construcci�n ecol�gica y de infraestructuras. Deben intensificar la utilizaci�n tanto de las altas y nuevas tecnolog�as como de las avanzadas y aplicables para llevar a cabo la reconversi�n de las industrias tradicionales, con objeto de elevar su nivel tecnol�gico y su capacidad competitiva.

Las regiones costeras del Este deben orientarse a los mercados interno y externo, acelerar el progreso y la innovaci�n cient�ficos y tecnol�gicos, esforzarse por desarrollar las industrias de altas y nuevas tecnolog�as y la econom�a orientada al exterior, y elevar la calidad integral de la econom�a y su capacidad competitiva a nivel internacional. Las regiones que re�nan las condiciones necesarias deben tomar la delantera en materializar en lo fundamental la modernizaci�n. El Este debe adoptar m�ltiples modalidades para fortalecer la cooperaci�n econ�mica y tecnol�gica con las regiones centrales y occidentales, apoyar y propulsar el desarrollo econ�mico de las mismas y ensanchar el espacio para su propia reestructuraci�n y su crecimiento econ�mico.

(continua)

----Zhu Rongji

(Primer Ministro del Consejo de Estado)