INFORME SOBRE LA EJECUCION DEL PLAN DE DESARROLLO ECONOMICO Y SOCIAL DEL 2000 Y SOBRE EL PROYECTO DE PLAN DE DESARROLLO ECONOMICO Y SOCIAL PARA EL A�O 2001(IV)


III. PROCEDER A LA RECTIFICACION Y REGLAMENTACION DEL ORDEN

DE LA ECONOMIA DE MERCADO Y CREAR UN ENTORNO FAVORABLE

PARA EL SANO DESARROLLO DE LA ECONOMIA

El desorden de la econom�a de mercado, situaci�n que constituye un problema destacado en la actual coyuntura econ�mica, no s�lo ha ocasionado grandes p�rdidas al Estado y a los intereses del pueblo, empa�ando la reputaci�n del Estado y la imagen de la reforma y la apertura, sino que tambi�n ha afectado seriamente al sano desarrollo de la econom�a, raz�n por la cual es necesario tomar una firme decisi�n al respecto para sanear este �mbito. Las causas del caos imperante en la econom�a de mercado son m�ltiples. Algunas de las m�s importantes son la imperfecci�n de las leyes y los reglamentos que gobiernan la econom�a de mercado, el debilitamiento de su administraci�n, la ineficacia de su supervisi�n y la laxa aplicaci�n de su disciplina. Algunos desaprensivos, en connivencia con elementos corruptos del funcionariado de Estado, llevan a cabo actividades sumamente perjudiciales. Por lo tanto, la rectificaci�n y la reglamentaci�n del orden de la econom�a de mercado deben considerarse parte importante de la labor econ�mica. En este sentido, es necesario profundizar en la reforma, fortalecer el sistema legal, tratar los problemas tanto en sus manifestaciones como en sus ra�ces, poner �nfasis en los puntos clave, compaginar la rectificaci�n con la construcci�n, y esforzarse por lograr �xitos en un plazo aproximado de un a�o.

Concentrar las fuerzas para llevar a cabo una rectificaci�n y un saneamiento en�rgicos. Sobre la base de seguir desplegando las luchas espec�ficas, como la de asestar golpes al contrabando, a la estafa en la devoluci�n de impuestos estipulada para las exportaciones, a la fuga de divisas y el fraude en su manejo, y a la manufactura y venta de productos falsificados, adulterados o de mala calidad, deben rectificarse en toda regla los mercados de mercanc�as, monetarios, de capitales, de construcci�n y culturales, y reglamentar el orden en la gesti�n. La rectificaci�n debe centrarse en los seis aspectos siguientes: En primer lugar, organizar a conciencia acciones conjuntas para asestar duros golpes a las actividades criminales de manufactura y venta de productos falsificados, adulterados o de mala calidad; indagar en los actos m�s graves de violaci�n cometidos en relaci�n con las mercanc�as, los mercados y las regiones problem�ticos, poniendo �nfasis en aquellos productos falsificados, adulterados o de mala calidad que hayan provocado una fuerte reacci�n entre las masas y que afecten la salud, la seguridad personal y la propiedad. En segundo lugar, desplegar a fondo la lucha espec�fica de asestar severos golpes a la estafa en la devoluci�n de impuestos estipulada para las exportaciones, a la introducci�n y venta de art�culos de contrabando, y a la fuga de divisas y el fraude en su manejo; y concentrarse en la lucha contra los grupos autores de la facturaci�n ficticia del impuesto sobre el valor a�adido y del fraude en la devoluci�n de impuestos estipulada para las exportaciones, as� como contra los cr�menes organizados. En tercer lugar, seguir rectificando el orden monetario; investigar y tratar con rigor las actividades de gesti�n infractoras de las leyes y reglamentos por parte de instituciones monetarias, suprimir resueltamente toda clase de instituciones monetarias ilegales y las actividades il�citas o disfrazadas en el sector bancario, y castigar con todo el rigor de la ley a los delincuentes en este campo. En cuarto lugar, rectificar y reglamentar el comportamiento de los principales agentes del mercado; eliminar las empresas carentes de fondos, locales e instalaciones, y suprimir las actividades de operaci�n sin licencia, as� como investigar y tratar rigurosamente los actos ilegales de preparaci�n de cuentas falsas, ocultaci�n de ingresos y expedici�n de documentos fraudulentos por parte de empresas u organizaciones intermediarias. En quinto lugar, rectificar y normalizar el mercado de la construcci�n; aplicar a conciencia la Ley de Licitaci�n P�blica, prohibir estrictamente los fraudes en la licitaci�n, impedir la intervenci�n ilegal cometida abusando del poder y arremeter contra las transferencias de contratos y las subcontrataciones transgresoras, as� como contra las operaciones en la “caja oscura”. En sexto lugar, cerrar el paso al proteccionismo local y a la compartimentaci�n del mercado; investigar y tratar con rigor toda clase de comportamientos que supongan una competencia desleal, romper la monopolizaci�n departamental y el bloqueo regional, y esforzarse por mantener la competencia justa en el mercado. Los diversos sectores, como la econom�a, las finanzas, la tributaci�n, los precios, la banca, los valores, las divisas, las aduanas, la administraci�n de la industria y el comercio, la verificaci�n de la calidad, la inspecci�n de mercanc�as y la supervisi�n y el control de los productos farmac�uticos, deben cumplir con las responsabilidades asignadas de manera eficaz, desplegar con �xito la cooperaci�n y la coordinaci�n, y fortalecer la administraci�n, con el fin de obtener resultados positivos en el desempe�o de su cometido.

La rectificaci�n y la reglamentaci�n del orden de la econom�a de mercado debe combinarse con el castigo severo a los elementos transgresores y criminales y con la lucha contra la corrupci�n. Hay que abrirse paso en la investigaci�n y el tratamiento de los casos que ata�an a esferas amplias, impliquen grandes sumas, causen perjuicios graves y tengan influencias nefastas, y castigar seg�n la ley a los archicriminales y a los delincuentes habituales, form�ndose as� una fuerza que disuada a los elementos transgresores y criminales. Tambi�n debe investigarse y tratarse con rigor a los funcionarios corruptos de los organismos estatales que se confabulen con los criminales y encubran y toleren sus actividades transgresoras y delictivas.

Establecer reglamentos e instituciones para ejercer una administraci�n conforme a la ley. Es preciso asimismo reforzar el fomento del sistema legal, establecer y perfeccionar los reglamentos del mercado, y normalizar el comportamiento del gobierno, de las empresas y de las organizaciones intermediarias; revisar y abolir los reglamentos locales y sistemas departamentales que contradigan las leyes y reglamentos del Estado, y dar oportunamente las explicaciones administrativas y jur�dicas correspondientes; a la luz del esp�ritu de la reforma, rectificar y reglamentar el orden de la econom�a de mercado, armonizar los diversos sistemas, cambiar los mecanismos y normalizar las relaciones de credibilidad; fortalecer la construcci�n de los cuerpos encargados de aplicar la ley en los diversos terrenos: las aduanas, la inspecci�n y las cuarentenas de entrada y salida, la tributaci�n, la administraci�n de la industria y el comercio, el control de la tecnolog�a y la calidad, la supervisi�n farmac�utica, la revisi�n de los precios y la fiscalizaci�n de los proyectos; y mejorar las cualidades pol�ticas y profesionales del personal encargado de la aplicaci�n de la ley y la justicia, hacer cumplir la ley con severidad y administrar la justicia con integridad y equidad. Los funcionarios de Estado deben ejercer sus poderes ci��ndose estrictamente a las competencias y los procedimientos estipulados por la ley y los reglamentos.

Mantener el rigor de la ley y la disciplina y reforzar la supervisi�n. Hay que perfeccionar el mecanismo de supervisi�n y control, mantener el rigor de la disciplina econ�mica y financiera, potenciar la administraci�n y la supervisi�n, tapar los agujeros de escape de toda clase e investigar y sancionar con seriedad cualquier transgresi�n de la disciplina econ�mica y financiera; practicar un riguroso r�gimen de ahorro y combatir el despilfarro; intensificar la supervisi�n y el control de los precios de los productos y las tarifas de los servicios de los sectores monopolistas; poner coto firmemente a los fraudes en los precios y a otras acciones ilegales; continuar revisando y rectificando los diferentes cobros arbitrarios y castigar de acuerdo con la ley el impago de deudas y la anulaci�n de las mismas; y reforzar la formaci�n de organizaciones intermediarias en el mercado. Las diversas organizaciones intermediarias sociales deben desvincularse paso a paso de los organismos gubernamentales y ejercer sus funciones legales conscientemente con arreglo a los principios de equidad, transparencia y justicia. Es necesario seguir intensificando la configuraci�n del sistema de supervisi�n social; establecer y perfeccionar un sistema de supervisi�n socializada cuyos componentes principales sean la restricci�n mediante los reglamentos, la administraci�n del gobierno, la supervisi�n de la prensa y la participaci�n de los consumidores; y poner en pleno juego el papel de la televisi�n, la radio, la prensa, la red inform�tica y otros medios, promoviendo como es debido la vigilancia de la opini�n p�blica.

Potenciar la concienciaci�n para acabar con los males tanto en sus manifestaciones como en sus ra�ces. Debe desplegarse en toda la sociedad una campa�a de educaci�n en la legalidad y la credibilidad en la econom�a de mercado, a fin de concienciar a los diversos sectores sociales de la necesidad y la urgencia que revisten la ordenaci�n y la reglamentaci�n del orden de la econom�a de mercado; combinar la administraci�n del pa�s conforme a la ley con la administraci�n del pa�s mediante la promoci�n de la moralidad; reforzar la educaci�n en la �tica profesional, potenciar el sentido de credibilidad y dejar firmemente arraigados los conceptos de fidelidad a la palabra y de gesti�n legal, con el fin de crear un ambiente social de rechazo a las actividades delictivas como fabricar y vender art�culos falsificados, dedicarse a la introducci�n y la venta de art�culos de contrabando, evadir el control de divisas y cometer fraudes en su manejo; y establecer y mantener conscientemente el buen orden de la econom�a de mercado. En las pr�ximas fechas, el Consejo de Estado estudiar� y elaborar� los reglamentos correspondientes y adoptar� decisiones para rectificar y normalizar el orden de la econom�a de mercado, definir las responsabilidades, perfeccionar las medidas ya formuladas e intensificar la rectificaci�n, a fin de solventar el problema del desorden econ�mico en el mercado abordando sus causas.

Dedicar grandes esfuerzos a la administraci�n en beneficio de la seguridad en la producci�n. Este punto ata�e a la seguridad de las masas populares y de sus bienes y al sano funcionamiento de la econom�a nacional. Hay que dejar arraigada firmemente la conciencia de la seguridad en la producci�n; insistir en poner este problema por encima de todo y en conceder importancia primordial a su prevenci�n, reforzar eficazmente la administraci�n, llevar a la pr�ctica concienzudamente los diversos sistemas establecidos al respecto, aumentar la inversi�n en instalaciones de seguridad, llevar a cabo como es debido el mantenimiento y la reparaci�n de los equipos, y reducir el riesgo de accidentes laborales; y aplicar con rigor el sistema de responsabilidad por la seguridad en la producci�n, investigar y sancionar seriamente a las localidades y entidades en las que se hayan producido accidentes graves y, conforme a la ley, exigir responsabilidades a los culpables y a los dirigentes involucrados.

Estimados diputados: La humanidad ha entrado en un nuevo siglo y nuestro pa�s ha iniciado una nueva etapa de desarrollo para construir una sociedad modestamente acomodada y acelerar la modernizaci�n socialista. Debemos unirnos estrechamente en torno al Comit� Central del Partido, con el camarada Jiang Zemin como n�cleo, enarbolar la gran bandera de la teor�a de Deng Xiaoping, aplicar a conciencia el esp�ritu del XV Congreso Nacional del Partido y de la V Sesi�n Plenaria de su XV Comit� Central, reconocer como tal la situaci�n imperante, consolidar nuestra confianza, trabajar en firme, avanzar aprovechando la coyuntura favorable y promover el desarrollo sostenido, acelerado y sano de la econom�a nacional, sentando as� las bases para el cumplimiento de las diversas tareas establecidas en el X Plan Quinquenal.

(fin)

----Zeng Peiyan

(Presidente de la Comisi�n Estatal de

Planificaci�n para el Desarrollo)