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China mantiene lucha contra escasez energética

El delta del río Yangtse es una de las zonas más ricas de China. Pero la región presenta una grave escasez de recursos energéticos, y en los últimos dos años ese motor de la economía nacional se ha visto afectado por repetidos cortes de electricidad.

El suministro de electricidad enfrenta sus mayores dificultades en verano durante la temporada alta. Es común que una instalación de manufactura opera sólo cuatros días cada semana.

En la provincia de Zhejinag, gravemente afectada por la escasez de electricidad, se protagonizaron apagones con un promedio mensual de 11.32 días en la primera mitad de 2004. Los ascensores en centros comerciales fueron cerrados, la mitad del alumbrado público quedó apagado, e incluso los semáforos en algunas áreas.

Sin embargo, la escasez de energía no sólo es un problema en el delta del río Yangtse, sino que constituye un fenómeno nacional que tiene impactos diferentes en las distintas regiones del país desde 2001. Las estadísticas muestran que 24 provincias y regiones autónomas en China se vieron obligadas a racionalizar el suministro de electricidad en 2004.

El problema tuvo lugar cuando China registró un crecimiento sin precedentes en la producción de energía, que fue más rápido que su crecimiento del PIB entre 2001 y 2005. El año pasado, la producción de energía llegó a los 1,970 millones de toneladas de carbón, un aumento del 15 por ciento frente a 2003.

Respecto a la capacidad instalada de generación eléctrica, la tasa de crecimiento fue del 14.5 por ciento o un incremento neto de 50,500 megavatios, lo que significa el mejor récord mundial.

El mejoramiento del nivel de vida en el país ha impulsado la demanda. Pero el consumo per cápita de la electricidad, aunque en ciudades grandes como Beijing y Shanghai, no se puede comparar con el de países desarrollados, y la diferencia es de 1,000 kwh a 8, 000 kwh.

El factor principal de la falta de energía resultó más bien en la economía recalentada e inapropiadamente estructurada, acompañada por un estilo derrochador de la energía. "La economía de rápido crecimiento es una causa básica de la escasez de energía ", aseguró Zhou Dadi, director del Instituto de Energía de la Comisión Estatal de Desarrollo y Reforma (CEDR).

El problema en parte tiene una causa institucional. El Ministerio de Energía de China fue disuelto hace una década. Las tareas de prospección, producción, transporte y venta de energía se dividen en diferentes ministerios.

El Buró de Energía subordinado a la CEDR, establecido hace meses, tiene sólo la responsabilidad de la planificación entera y la coordinación de los esfuerzos en el desarrollo de energía de la nación. Debido a un estatus inferior y al poder insuficiente, el buró no ha podido cumplir con su deber de manera eficiente.

Un altamente praparado Grupo Directivo de Desarrollo de Energía (GDDE) fue inaugurado en mayo de 2005, y está compuesto por 13 funcionarios de alto rango procedentes de departamentos gubernamentales pertinentes y del ejército, encabezados por el premier y dos vicepremieres.

Una oficina subordinada al GDDE de nivel viceministerial se estableció simultáneamente. Las dos instituciones gubernamentales recientemente establecidas tienen como objetivo tratar los problemas acerca de las estrategias del sector energético y coordinar los esfuerzos de forma eficaz.

El tema necesita de la atención urgente y tiene gran significado para el país. "La energía se ha convertido en un factor importante que frena el desarrollo económico y social", reveló el comunicado de prensa de la primera reunión del GDDE, celebrada el pasado 2 de junio.

Las estadísticas muestran que a finales de 2004, la capacidad instalada de generación eléctrica de China totalizó 440,000 megavatios. Los expertos pronostican que la cifra llegará a cerca de un millón de megavatios para 2020, lo que significa un incremento anual de 33,000 MW y provoca la preocupación por la disminución de reservas energéticas y su impacto medioambiental.

Muchos analistas consideran que se deben adoptar medidas enérgicas y completas para aliviar la actual presión en el suministro de electricidad, que incluyen la suspensión de algunos proyectos derrochadores para enfriar la economía nacional.

A fin de asegurar un desarrollo sano y sostenible se deben optimizar completamente la estructura industrial y la proporción de recursos energéticos.

Pese a los efectos negativos sobre el medio ambiente, el carbón continúa siendo la principal fuente de energía. La electricidad generada por las centrales termoelécticas representó el 73.72 por ciento del consumo total de energía del país en 2004.

La producción de carbón del año pasado llegó a 1,956 millones de toneladas, de los cuales 800 millones se produjeron por medio de aumentar la capacidad, lo que podría ser un movimiento temporal para satisfacer las demandas urgentes. En el futuro, la proporción del carbón en el consumo de energía disminuirá gradualmente.

Gracias al mercado próspero de automóviles, el consumo del petróleo de China se elevó rápidamente, en un promedio del 5.77 por ciento desde 1990, mientras que la producción nacional creció en un 1.67 por ciento.

Actualmente, China es el segundo mayor comprador de petróleo. Su dependencia de la importación se incrementó de forma alarmante en un 45 por ciento el año pasado. Además, el petróleo representa el 23 por ciento del consumo de energía primaria, por lo que analistas predicen que el consumo ascenderá en un promedio anual del 3 por ciento en los próximo 15 años. La dependencia de la importación llegará al 50 por ciento para el año 2020.

La dificultad para conseguir petróleo en el mercado mundial ha obligado al gobierno chino a establecer una reserva petrolera estratégica nacional, y cuatro sitios fueron seleccionados en octubre de 2004.

Según el presidente de la Comisión Estatal de Desarrollo y Reforma, Ma Kai, se ha pedido a las tres principales compañías de petróleo de propiedad estatal hacer esfuerzos similares.

Aumentar el número de yacimientos petrolíferos es otra solución. Huang Yicheng, ex ministro de Energía, indicó que el problema se centra en la prospección y cree que se puede encontrar mucho petróleo en las áreas submarinas orientales y las zonas interiores del oeste del país.

Las actuales reservas verificadas de petróleo para la explotación totalizan 4,000 millones de toneladas.

La proprción del gas natural en el consumo de energía en China es del 2.7 por ciento, muy inferior al promedio mundial del 24.2 por ciento. Las metas oficiales para los próximos 15 años es lograr un crecimiento promedio anual del 10 por ciento en la producción y una proporción final del 10 por ciento. El gas natural se convertirá en la tercera mayor fuente de energía de la nación.

China ha descubierto yacimientos de gas natural en mayor medida en las regiones occidentales del país. Cuatro gasoductos se han construido en los últimos años para transportar el gas a las ciudades costeras orientales.

La línea más larga se extiende por 4,000 kilómetros de Xingjiang a Shanghai. Además de los recursos nacionales, China también importa una gran cantidad de gas natural licuado desde naciones vecinas.

De los 395,000 megavatios de potenciales hidroeléctricos del país sólo menos de una cuarta parte ha sido explotada. La producción hidroeléctrica ocupa el 24 por ciento del total de generación eléctrica. China planea incrementar la capacidad instalada hidroeléctrica a 250,000 megavatios para 2020.

La energía nuclear es otro nuevo favorito del gobierno chino, que la considera como el tercer pilar de la industria energética futura, tras la central termoeléctrica y la hidroeléctrica.

El país ha anunciado su plan de invertir 400,000 millones de yuanes (80,000 millones de dólares USA) para establecer 30 unidades generadoras de energía nuclear de clase de 10 megavatios antes de 2020, con lo que la producción de energía nuclear llegará a 40,000 megavatios y su proporción en la capacidad instalada total de generación eléctrica se elevará del actual 1.6 al 4 por ciento.

En la actualidad, China cuenta con dos centrales nucleares en operación y cinco proyectos en construcción, los cuales se encuentra en las áreas costeras.

China ha cooperado con Francia, Canadá y Rusia en el desarrollo nuclear. Las dos estaciones existentes funcionan con satisfactorios registros de seguridad. La tecnología adoptada por los programas nucleares de China es principalmente los reactores de la segunda y tercera generación, que hacen buen uso de recursos de ucranio.

La Ley de Energía Renovable, primera de su tipo en China, entrará en vigor a partir del 1 de enero de 2006, lo que provocará un impacto positivo sobre la explotación de todas las energías renovables.

China también ha acelerado el desarrollo de la energía eólica. La Comisión Estatal de Desarrollo y Reforma declaró en mayo pasado que el país habrá establecido una completa industria de energía eólica para 2010, con una capacidad total de 4,000 megavatios.

Las estadísticas muestran que la tasa de eficiencia integral del uso energético de China es mucho menor que el promedio de los países desarrollados, con su consumo energético por unidad del PIB de dos a cuatro veces superior.

Los expertos añadieron que el uso adecuado a través de la buena gestión permitirá ahorrar cerca de 200,000 millones de kwh al año en China. El círculo de energía nacional llegó al consenso de que la producción moderada y la utilización limitada serán una estrategia prioritaria del desarrollo.

Cuando se realicen todos los esfuerzos, la escasez de energía se aliviará en el delta del río Yangtse para 2007, predijeron los analistas.

(06/10/2005, Agencia de Xinhua)


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