El secretario de Comercio de los Estados Unidos, Carlos Gutiérrez, actualmente de visita en China, declaró hoy que el gobierno estadounidense desea la pronta resolución del conflicto comercial que enfrente a los Estados Unidos y a China y que las relaciones económicas y comerciales entre ambos países sigan reforzándose.
Gutiérrez, que llegó hoy al país asiático y realizó estas declaraciones durante un almuerzo organizado por la Cámara de Comercio de los Estados Unidos en China, afirmó que China y Estados Unidos se han convertido en las "principales motores" de la economía mundial y que el progreso experimentado por China desde la apertura del país, hace ahora 26 años, ha sido "impresionante".
"Estados Unidos desea establecer una relación sólida con el pueblo chino", declaró, añadiendo que ambos países pueden aprender el uno del otro.
"Las relaciones sino-estadounidenses han sido buenas para Estados Unidos, para los trabajadores estadounidenses y para los empresarios, y también para la población y el empresariado chino", señaló.
Gutiérrez, que durante su estancia en el país, de tres días, se reunirá con la viceprimera ministra Wu Yi y el ministro de Comercio, Bo Xilai, agregó que durante sus encuentros con las autoridades chinas dará prioridad a la protección de los derechos de propiedad intelectual.
El secretario de comercio manifestó su insatisfacción ante la falta de protección de estos derechos en el país asiático, si bien señaló que Estados Unidos se siente esperanzado por los compromisos adquiridos por China en este sentido y la animará para que se produzcan "resultados tangibles".
China es actualmente el tercer mayor socio comercial de Estados Unidos y el mercado con el crecimiento más rápido para las exportaciones estadounidenses, que se han incrementado un 80 por ciento desde que China ingresó en diciembre del 2001 en la Organización Mundial del Comercio.
La reimplantación de las cuotas a la importación sobre siete categorías de productos textiles chinos, establecida recientemente por Estados Unidos en contra de los acuerdos alcanzados con la OMC, ha provocado el enfriamiento de las relaciones comerciales entre ambos países y las protestas de los fabricantes chinos.
Los analistas locales afirman que esta visita servirá para suavizar las tensas relaciones comerciales que actualmente viven ambos países, aunque, según algunos, no puede descartarse el comienzo de una guerra comercial.
(03/06/2005, CIIC-Xinhua)