
Un correo publicado en internet por una empleada de Xiamen Airlines en el que denuncia un incidente de acoso sexual ha despertado preocupación sobre la seguridad de la mujer en los lugares de trabajo en China.
A pesar de que la aerolínea dijo que las reclamaciones de la mujer no han sido verificadas, su mensaje ha atraído la atención de la ciudadanía, en medio de crecientes denuncias de acoso en el ámbito laboral en todo el país.
"En los últimos años se ha hecho cada vez más frecuente la revelación de casos de acoso sexual a la mujer en el trabajo. Usualmente, esta conducta es ejercida por sus superiores, lo que les genera gran temor y ansiedad", dijo Lan Qing, subjefa del departamento para derechos e intereses de la mujer de la Federación de Mujeres de China.
La mayoría de las mujeres molestadas son reacias a reportar el incidente o tomar medidas legales para protegerse, dijo Lan.
"Algunas no pueden soportar el acoso por parte de sus colegas o superiores y se ven forzadas a abandonar su trabajo, mientras que otras siguen afrontando la discriminación y la molestia a pesar de haberlo informado a la empresa. Además, algunas optan por guardar silencio por temor a represalias", señaló.
El lunes, el gobierno emitió una normativa a nivel nacional para prevenir el acoso sexual en los lugares de trabajo, que tiene el objetivo de llenar un vacío de la Ley sobre la Protección de los Derechos de la Mujer.
Dicha legislación, que entró en vigor el 1 de diciembre de 2005, prohíbe el acoso sexual a la mujer, pero su aplicación ha sido laxa. Lan dijo que es difícil reunir evidencias.
En 2001, una mujer de la ciudad noroccidental de Xi'an presentó el primer juicio por acoso sexual en la historia del país, en el que denunciaba los avances sexuales de su empleador.
Sin embargo, después de dos meses, el pleito fue rechazado debido a falta de evidencias.
La nueva normativa, elaborada por el Consejo de Estado (gabinete), estipula que los empleadores que la infrinjan afrontarán multas o sanciones. Para asegurar la ejecución apropiada de la ley, las autoridades locales de recursos humanos y protección laboral, las de seguridad laboral, los sindicatos y las federaciones de la mujer supervisarán conjuntamente la conducta de los jefes frente a sus empleadas.
Lan señaló que las compañías deberán determinar con claridad las conductas que constituyen acoso sexual y listar las medidas preventivas en sus reglamentos corporativos, así como establecer canales de quejas y clarificar los procedimientos de investigación, además de reforzar la protección de las víctimas y ayudarles a obtener asistencia legal y psicológica.
(Pueblo en Línea)