
Foto: Hace casi tres años, Zhang Haichao, un trabajador migrante, permitió que le abrieran el pecho, para proporcionar muestras de sus pulmones. Quería demostrar que tenía el pulmón negro. An Baijie / China Daily.
Por An Baijie en Zhengzhou
Zhengzhou,30/03/2012 (El Pueblo en Línea) - Zhang Haichao podría tener la tarjeta de presentación más repulsiva del mundo - en la parte posterior de la misma hay un boceto de un hombre que se abre el pecho para mostrar unos pulmones renegridos. Hace casi tres años, Zhang tenía su propio pecho abierto, para que los médicos pudieran investigar sus pulmones.
El trabajador de 31 años de edad quería demostrar que tenía neumoconiosis, una enfermedad debilitante conocida también como pulmón negro, debido a sus tres años de exposición al polvo.
Un hospital designado por el gobierno local insistió en que tenía tuberculosis, lo que implicaba negarle la indemnización y el tratamiento gratuito. Su lucha por el reconocimiento de la enfermedad - que finalmente dio lugar a una compensación por valor de 615.000 yuanes ($ 97,300), pagados por la fábrica de materiales ignífugos de Zhendong, en Zhengzhou - también le dio cierta fama. Hoy se vale de esa fama para ayudar a otros trabajadores necesitados.
"Traté de convencerlos de que no abran sus pechos, porque es perjudicial para su salud", dijo Zhang a China Daily, tosiendo de vez en cuando. "Esta práctica no atraerá la atención del público o del gobierno, porque ya no es tan sensacional como antes".
Los pacientes con pulmón negro suelen desarrollar síntomas de gripe, incluidos tos y dolor de cabeza. En las etapas finales quedan paralizados, hasta que mueren asfixiados. Zhang ha ofrecido sugerencias a cientos de trabajadores con enfermedades profesionales que buscan su ayuda por teléfono.
Lo que vio en muchas familias le entristeció y disgustó. "Una vez fui a un condado pobre de la provincia de Guizhou, donde 192 trabajadores de una fábrica tenían pulmón negro. Hay un hedor de muerte en la atmósfera de los pueblos de la zona, donde hombres de mediana edad apenas tienen la fuerza suficiente para respirar, debido a la enfermedad ", dijo.
"Alrededor del 90 por ciento de los pacientes que sufren de pulmón negro son hostiles a la sociedad, ya que con frecuencia han encontrado el rechazo de sus jefes, de los hospitales, de los funcionarios locales y de otros más." Zhang también ha ayudado a algunos pacientes de pulmón negro en exitosas demandas contra los patronos, según afirma Zhang Shiqian, un abogado de la provincia de Hebei, que ha colaborado en ese tipo de apoyo con Zhang desde 2009.
El abogado recordó un caso en que un trabajador con pulmón negro en la provincia de Sicuani, perdió su primera demanda contra su jefe, quien se negó a compensarlo en 2010.
El trabajador solicitó un segundo juicio, al cual invitó a Zhang Haichao, quien se presentó con muchos periodistas. En esa ocasión el trabajador recibió una compensación de 150.000 yuanes. "No creo que la aparición de Zhang Haichao en la corte haya interferido en el proceso judicial", dijo el abogado.
"Pro como figura pública, su presencia sí podría aportar más transparencia a la demanda y conducir a una decisión final más justa y razonable". Zhang dijo que Haichao ha aparecido en más de 30 audiencias judiciales por casos de pulmón negro, ayudando a que se pronuncien fallos favorables a las víctimas en cerca de la mitad de los casos.
Pero más allá del posible impacto de su presencia, Zhang espera que se establezca un mecanismo a largo plazo para prevenir las enfermedades profesionales. "Bajo las leyes actuales, el castigo más grave que encaran los administradores cuyas empresas han causado una enfermedad profesional es de sólo una multa por 300.000 yuanes, apenas una bicoca para la mayoría de las empresas", dijo Zhang.
Cerca de 700.000 personas sufrían de enfermedades relacionadas con el trabajo en 2008, de acuerdo con la Asamblea Popular Nacional. La mayoría de las enfermedades profesionales se registraron en las empresas pequeñas y medianas.
Alrededor del 80 por ciento de las enfermedades fueron padecimientos de pulmón negro. "Los médicos me dijeron en 2009 que puedo vivir unos siete años más, a lo sumo,” dijo.
"Lo que quiero hacer es ayudar a la mayor cantidad posible de enfermos de pulmón negro mientras me quede vida", dijo. "Ellos hicieron contribuciones a la economía del país, y deben ser respetados, en lugar de simplemente desechados".
Xiang Mingchao y Jiao Hongchang contribuyeron a este artículo.
(Pueblo en Línea)