
Qin Xue
26 años de edad, empleadora de una empresa de IT
En 2009, Qin se casó con un japonés que vive y trabaja en Shanghai. Ahora tienen un hijo de 19 meses de edad. Los padres de su marido se divorciaron y él fue criado por su abuela. Por tanto, para Qin, la abuela de 87 años de edad es su “suegra”.
La joven dice que una mamá moderna debe ser de buen corazón y sentir pasión por su familia y su propia vida. Cada año, ella y su marido viajan varias veces a Japón para reencontrarse con sus familiares y confiesa que le sorprende el entusiasmo de la familia japonesa. “Los japoneses no exteriorizan tanto su amor, pero siento el profundo afecto de la abuela”. Ella siempre nos prepara comidas deliciosas.
La abuela japonesa dirige su propio negocio y tiene varias tiendas de modas y decoración. Comparte conmigo sus historias de viaje por el mundo con Qin y me alienta a disfrutar de mi vida y mis sueños.
Al principio, la abuela no estaba contenta con el hecho de que su nieto se hubiese casado con una mujer china, porque pasaría poco tiempo en Japón. Más tarde, su nuera se ganó su cariño con su devoción y los regalos que le hacía.
“No creo que sea difícil llevarse bien con las suegras japonesas, siempre y cuando las nueras sean modestas, cuidadosas y delicadas con la familia”, afirmó Qin. “A pesar de las diferencias culturales, nuestro amor por la familia es absolutamente igual”.
Ni Huyan
31 años de edad, vicepresidenta de una compañía
Ni trabaja en una empresa de maquinaria y tiene una hija de seis años. Debido a su versátil capacidad y excelentes habilidades interpersonales, sus amigos la animaron a participar en el concurso.
“Mis amigos piensan que me veo bien en la sala de estar y que soy buena en la cocina”, comentó y añadió que las mujeres modernas no deben renunciar a sus aspiraciones personales, pero tienen que aprender a administrar bien su tiempo y equilibrar el trabajo y la familia.
Ni trata de terminar todo su trabajo durante el tiempo que permanece en su oficina, para pasar la noche con su hija y su marido; intenta a mantenerse libre los fines y le gusta cocinar para su familia.
Por lo general, su suegra, natural de la provincia de Zhejiang, pasa cada año varios meses viviendo con ellos y les ayuda a cuidar de su pequeña. “Debido a los hábitos e ideas diferentes, es necesario tener más cuidado para llevarse bien con la suegra. Es muy importante mantener una relación moderada. La distancia es algo bueno, pero aún así no puedo permitir que se sienta fuera de lugar o alienada”, señaló.
Ni también trata con amabilidad y consideración a los amigos de la madre de su esposo, a los que siempre les compra algunos regalos, para que se sientan felices y orgullosos. “A veces le pido a mi suegra que me ayude a cocinar, de manera que se sienta útil”, agregó.
“En muchos sentidos, las personas mayores son muy voluntariosas y tercas como los niños, por lo que se debe ser más tolerante, cariñoso y paciente con ellos”.
Cierta vez tuvo un serio desacuerdo con su suegra sobre si era conveniente conservar la sangre del cordón umbilical de su hija. Ni insistió en hacerlo, por si era necesario para tratar una posible enfermedad futura, pero su suegra pensó que era demasiado cruel y poco propicio imaginar que en el futuro un recién nacido pudiera padecer una enfermedad potencialmente mortal.
La joven madre se sintió mal por la ira de su suegra y los malentendidos, pero no discutió más sobre el asunto. Más tarde, los médicos y amigos de su suegra le explicaron y la convencieron para que aceptara la idea. Entonces la mujer se disculpó con su nuera por su comportamiento tan desagradable.
“Aunque en la compañía donde trabajo soy exigente y reservada, no quiero ser dura con mi familia”, confesó Ni. “Todavía estoy aprendiendo a pensar desde la perspectiva del otro, para que podamos lograr el respeto mutuo y el entendimiento. Estoy totalmente de acuerdo con los chinos que dicen que una familia que vive en armonía prosperará”.