Se han suspendido las clases para más de 65.000 alumnos de primaria y secundaria en la provincia central china de Hunan, mientras que 120.000 personas han sido evacuadas a causa de las lluvias torrenciales que están azotando la región desde ayer viernes.
Fuertes lluvias han afectado a 36 distritos y ciudades de la provincia, provocando daños a más de 2.000 casas y 800 familias. Hasta el momento no se han registrado muertos ni heridos, según un portavoz del departamento de Asuntos Civiles de Hunan.
Los distritos de Taojiang y Yiyang, los más afectados, tuvieron que cerrar las escuelas de primaria y secundaria como medida preventiva ante posibles inundaciones y otros desastres.
"Las clases no se reanudarán hasta que las lluvias cesen", dijo Bai Chaohai, director de la oficina de control de inundaciones y alivio de sequías de Hunan.
Los niveles de agua de los principales embalses de la provincia se encuentran por debajo del nivel máximo, por ahora, pero expertos han advertido de posibles desprendimientos de tierras a lo largo de las orillas de los ríos.
Se prevee que las lluvias cesen el domingo, pero se esperan más precipitaciones a partir del próximo miércoles.