Más de 40 países y regiones del mundo, incluidos Estados Unidos, Canadá, Alemania, Polonia, Irán, Cuba, México, Sudáfrica, España y Hong Kong, buscan captar capitales chinos a través de los foros de negociación, considerados como ‘La ventana de China y la plataforma del mundo”.
Lo que merece la atención es que, a diferencia de las empresas chinas que en el pasado invirtieron en las industrias de baja categoría según la división del trabajo internacional, como la construcción de infraestructuras y las manufacturas, en la actualidad cada vez más empresas chinas ingresan en las áreas de alto valor agregado, como la fabricación de equipos, la industria electrónica, la informática, las finanzas y las energías alternativas, y participan activamente en la división del trabajo internacional bajo la nueva configuración.
Gracias al avance impetuoso en los 30 años de reforma y apertura, las empresas chinas han elevado notablemente su nivel tecnológico. En un foro de negociación sobre inversión, Dimitri Piskunov, director general adjunto de la Organización de las Naciones Unidas para el Desarrollo Industrial, manifestó francamente: “Desde hace varios años proporcionamos apoyo tecnológico a China, pero ahora llevamos a cabo una ‘cooperación tecnológica’ con ella.
En años recientes, China se ha granjeado el elogio de los países de destino de la inversión internacional porque el ‘Fabricado en China’ ha sido sustituido por el ‘Concebido en China’. Por ejemplo, algunas excelentes empresas chinas, como ZTE y Huawei Technologies, han establecido en Sudáfrica plantas y sedes matrices para el continente africano. En 2008, el Banco Industrial y Comercial de China (ICBC) adquirió el 20% de las acciones del Banco Standard de Sudáfrica, por un valor de 5.500 millones de dólares, iniciando una cooperación financiera y monetaria de alto nivel. “Daremos una cálida bienvenida a más empresas chinas para invertir en Sudáfrica”, expresó Yunus Hoosen, director de la oficina de facilidades para la inversión del ministerio sudafricano de Comercio e Industria.
Además de África, los países de la Unión Europea han abierto también sus áreas de alta tecnología y apoyan el ingreso activo de empresas chinas. En dicho foro, los participantes de la Comisión de Comercio Exterior de Italia dijeron que las inversiones directas chinas en su país llegan a mil millones de dólares.
Hasta la fecha, la Compañía de Desarrollo Científico y Tecnológico Zhonglianzhonggong de Changsha, en la provincia meridional de Hunán, ha adquirido el total de los derechos accionarios de la CIFA italiana, por un valor de 693 millones de dólares, dando el nacimiento al mayor fabricante mundial de maquinaria de hormigón. Mientras tanto, las compañías Hutchison Whampoa de Hong Kong, Huawei Technologies y el Grupo COSCO han extendido también su estrategia de desarrollo mundial a Italia.
Debido a la actitud positiva de los países de América, África y Europa para abrirse a la inversión china, se ve en años recientes un veloz incremento de la inversión de las empresas chinas en el exterior. De acuerdo con el ‘Boletín Estadístico’ chino, hasta finales del año pasado, 8.500 empresas chinas habían hecho inversiones directas en 12 mil empresas de 174 países y regiones del mundo, con un monto neto acumulado de 183.970 millones de dólares y una suma de bienes de más de un billón.