Beijing se abstendrá de restringir la compra de autos privados, como suponen los residentes, para ayudar a disminuir los embotellamientos y frenar la contaminación, dijo hoy un funcionario de alto nivel de la ciudad.
Las autoridades de la ciudad no limitarán el número de placas de licencia emitidas para reducir las compras de autos, dijo Wang Haiping, subjefe de la Comisión Municipal de Desarrollo y Reforma de Beijing en una conferencia de prensa.
Wang dijo que eso sería irresponsable cuando China está tratando de impulsar el consumo interno para compensar los impactos de la crisis financiera mundial.
En cambio, las autoridades de la ciudad se basarán en el impulso a la construcción del sistema de tránsito masivo urbano y de otras formas de transporte público para resolver los problemas de tránsito de Beijing, dijo. Actualmente, Beijing tiene ocho líneas del metro con 200 kilómetros de vías.
El gobierno de la ciudad planea gastar 90.000 millones de yuanes (13.200 millones de dólares USA) en la construcción de más líneas dentro de los dos años próximos, para incrementar la longitud total a 300 kilómetros para 2010, dijo Wang.
De acuerdo con estadísticas gubernamentales recientes, Beijing, una ciudad con 16 millones de residentes, tiene cerca de 3,5 millones de vehículos. Además, cerca de 1.200 autos nuevos salen a las calles diariamente.
El funcionario hizo las declaraciones en respuesta a llamados de los ciudadanos de que se controle el número de vehículos en la ciudad para disminuir el tráfico y reducir la contaminación.
Una nueva restricción de tránsito, que entró en vigor el 11 de octubre en la capital china, debe satisfacer las preocupaciones de los residentes, dijo.
Bajo la nueva prohibición, 70 por ciento de los vehículos gubernamentales, así como todos los autos corporativos y privados, dejan de circular por turnos un día durante cinco días laborables.
Esta medida saca de circulación a 800.000 autos cada día, dijo el Comité Municipal de Comunicaciones de Beijing.