Las autoridades de la provincia de Gansu, noroeste de China, han controlado las protestas violentas luego de que un grupo de peticionarios atacaron anoche edificios del gobierno local, declaró un funcionario del gobierno de la provincia.
Los demandantes abandonaron el edificio de gobierno y se recuperó ya el orden social en la ciudad de Longnan, donde comenzó la protesta.
Más de 30 habitantes del poblado de Dongjiang, distrito de Wudu, y que enfrentan una reubicación, se congregaron ayer afuera del edificio de gobierno de la ciudad alrededor de las 9:30 a.m. pidiendo a las autoridades soluciones adecuadas respecto a sus tierras de cultivo, viviendas y estilo de vida.
El conflicto fue provocado por los planes de reubicación del gobierno de la ciudad que los obligaría a mudarse.
Los demandantes hablaron ayer con algunos funcionarios, pero no pudieron alcanzar ningún acuerdo. Anoche más gente se les unió y algunos involucrados atacaron edificios de gobierno, dañaron vehículos e instalaciones y lesionaron a algunos policías que trataron de mantener el orden, según un informe del gobierno provincial.
El plan de reubicación no ha sido aprobado todavía por el gobierno central, añade el informe.