China anunció hoy que ampliará una reforma para su régimen del impuesto al valor agregado a todas las industrias a nivel nacional, lo cual podría reducir la carga fiscal sobre las empresas en 120.000 millones de yuanes (cerca de 17.600 millones de dólares USA).
La reforma ayudará a alentar la modernización tecnológica en las compañías chinas, se dijo en una reunión ejecutiva del Consejo de Estado, en la que también se propuso un paquete de estímulos de 4 billones de yuanes que serán gastados para antes de fines de 2010 con el fin de ampliar la demanda interna.
La reforma tiene el objetivo de un cambio del régimen existente del impuesto al valor agregado basado en la producción a uno basado en el consumo, lo que permitirá a las compañías chinas recibir deducciones de impuestos sobre el gasto en activos fijos.