Se ha reabierto al tráfico desde el sábado por la noche una carretera nacional en la provincia china suroccidental de Yunnan que había quedado cerrada a la circulación durante casi una semana como consecuencia de corrimientos de tierra que afectaron a la zona, anunciaron fuentes del gobierno local.
La carretera de la montaña Ailao, de 225 kilómetros, fue cerrada al tráfico después de que las fuertes lluvias provocaran aludes de fango y rocas, que destruyeron o bloquearon diversas secciones de la vía.
La reapertura de la carretera permite el transporte de materiales y personal de auxilio a la ciudad de Chuxiong, gravemente afectada por el fenómeno y que está ubicada en la prefectura autónoma de la etnia yi de Chuxiong, anunció un portavoz de la prefectura.
Las lluvias torrenciales durante 10 días a finales del mes pasado dieron lugar a los aludes el 2 de noviembre, que dejaron un saldo de 40 personas muertas, 43 desaparecidas y obligaron a la evacuación de otras 60.800. Cerca de 1,27 millones de personas en nueve ciudades y prefecturas fueron afectadas, según el Ministerio de Asuntos Civiles.
Sólo en Chuxiong, el número de muertos ascendía a 25 hasta las 21:00 horas del jueves, con 43 desaparecidos y 20 heridos más. Un total de 648.100 personas resultaron afectadas por la situación y 32.100 tuvieron que ser evacuadas.
La carretera de Ailao, una vía principal que comunica los distritos de Shuangbai y Nanhua y la ciudad de Chuxiong, se derrumbó parcialmente y 126 secciones de la misma resultaron destruidas, mientras que otros 360 tramos quedaron bloqueados, de acuerdo con la misma fuente.
Algunas aldeas en Chuxiong estaban aisladas por completo el pasado jueves, dijo Fa Yubin, subjefe del gobierno de la prefectura de Chuxiong, por lo que las autoridades militares utilizaron helicópteros para lanzar los materiales de auxilio. Fin