Los alumnos de la escuela de enseñanza secundaria de Chengdong, en la provincia china meridional de Guangdong, regresaron hoy viernes a las clases, sólo dos días después de que un conductor arrollara de forma intencional con su camión a una multitud de estudiantes en el recinto, en un incidente en el que murieron cuatro alumnos y un padre.
"Siete de las nueve compañeras en mi residencia regresaron a sus casas en la noche del míércoles", indicó Peng Cuiping, una alumna de cinco años de dicha escuela, ubicada en el distrito de Doumen de Zhuhai.
La pequeña añadió que "las dos que decidimos quedarnos nos acurrucamos juntas en una cama y sufrimos pesadillas por la noche".
El buró municipal de educación envió ayer a un equipo de 23 psicólogos profesionales a la escuela, que permaneció cerrada el jueves, para ayudar a los alumnos, profesores y padres afectados por la tragedia.
El equipo permanecerá en el centro educativo durante un mes para proporcionar asesoramiento psicológico las 24 horas del día, dijo un funcionario del buró de educación encargado de la salud mental de los estudiantes.
El conductor del camión, un hombre de 49 años apellidado Luo, presuntamente tenía problemas con su esposa y había protagonizado recientemente un conflicto con la policía local de tráfico, que confiscó su motocicleta por carecer de las licencias necesarias.
Luo condujo su vehículo a la escuela secundaria en la tarde del miércoles y arremetió después contra un grupo de estudiantes que salían de la escuela para regresar a sus casas. En el incidente, fallecieron cuatro alumnos y un hombre de 49 años que esperaba a su hijo en la puerta de la escuela.
Otras 19 personas resultaron heridas, incluyendo a ocho chicos, 10 niñas y un transeúnte. Dos de los casos son graves, mientras que los médicos que les asisten afirmaron que el resto de heridos permanecían en condición estable. Fin