La explosión ocurrida ayer en una planta química en la región autónoma de la etnia Zhuang de Guangxi, en el sur de China, que causó la muerte de 18 personas, no ha dado lugar a una contaminación seria del aire o el agua, afirmaron hoy miércoles las autoridades locales.
El departamento de protección medioambiental regional señaló que no se habían detectado rastros de polución en las muestras tomadas tras la explosión, que se inició en un taller de compuestos orgánicos de la planta, propiedad de la Compañía Química Guangxi Guangwei, sobre las 06:00 horas de ayer.
El fuego en el taller provocó nuevas explosiones en los contenedores donde se almacenaban sustancias inflamables como formaldehído y acetileno.
Los miembros del equipo de rescate utilizaron unas 14 toneladas de carbón activo en charcos, formados en el proceso de extinción del fuego, para neutralizar y absorber los contaminantes. También construyeron cuatro diques en el área de descarga de los mismos con el fin de evitar que afectaran al vecino río Longjiang.
El departamento de medio ambiente estableció 11 puntos de observación a lo largo del río para llevar a cabo el seguimiento de la calidad del agua.
Hasta las 8:00 horas de hoy, las muestras tomadas del río revelaban que el agua era apta para el consumo y la densidad de metanol en el poblado cercano se mantenía dentro de los niveles de referencia, de acuerdo con el centro regional de observación medioambiental.
Un total de 16 de los fallecidos eran trabajadores de la fábrica, mientras que los otros dos todavía no han podido ser identificados.
Las explosiones se prolongaron hasta las 13:00 horas de ayer, mientras que el fuego se extendió a un área de más de 10.000 metros cuadrados, dijo un bombero. El incendio fue apagado en la noche del martes y los bomberos siguen buscando a los desaparecidos entre los escombros.
Cerca de 11.500 personas residentes en un radio de tres kilómetros alrededor de la planta fueron evacuadas después de la explosión.
Asimismo, más de 100 especialistas en emergencias químicas se desplazaron a la zona para evaluar la situación, mientras que las autoridades regionales de seguridad laboral continúan investigando el caso.
La planta produce acetato de polivinilo (PVA, siglas en inglés), usado en adhesivos, carburo de calcio y monómero de acetato de vinilo (VAM, siglas en inglés) que se utilizan en pinturas, adhesivos y recubrimientos.
La fábrica está ubicada en la ciudad de Yizhou, a unos 320 kilómetros de la capital regional de Nanning. Con activos de 340 millones de yuanes (50 millones de dólares), produce artículos por valor de 300 millones de yuanes (44 millones de dólares) al año y la mayor parte de sus accionistas son compañías de propiedad estatal.