El derrumbe de un templo provocado por la explosión de pólvora negra almacenada causó la muerte de dos monjes y lesionó a otros cuatro, informó ayer un funcionario de la provincia de Sichuan en el suroeste de China.
El colapso ocurrió a las 12:30 p.m. del 12 de julio en el Monasterio Gonchen, distrito de Derge en la prefectura tibetana autónoma de Garze, manifestó Zhao Ying, subdirector de la oficina provincial de información en una conferencia de prensa.
Las investigaciones muestran que el templo de madera era usado para almacenar reliquias culturales. Seis monjes se encontraban comiendo en el edificio cuando sucedió la explosión.
Un corto circuito en un cable eléctrico gastado produjo chispas, las cuales prendieron la pólvora que estaba almacenada ahí. La explosión causó el derrumbe de la estructura, explicó Wang Jian, subdirector del buró de seguridad pública de la prefectura.
Además, se reveló que el templo infringió reglas de seguridad al almacenar 716 kg de pólvora negra. Este material se utiliza periódicamente en rituales budistas.
Los dos monjes que murieron fueron sepultados el 16 de julio. El comité de administración del templo coincidió con las conclusiones de la investigación.
Tras la explosión, el templo entregó la pólvora negra restante y 29 armas utilizadas para rituales budistas a las autoridades de seguridad pública y de almacenamiento nacional de explosivos.