Las víctimas del terremoto no tendrán que abonar los gastos médicos para su curación, según ha prometido el gobierno chino, tras el grave seísmo que sacudió el suroeste del país el lunes y que ha provocado la muerte estimada de más de 50.000 personas.
"No se les debe exigir que paguen los gastos sanitarios, y el gobierno tiene la responsabilidad de ayudarles a conseguir un mejor servicio médico", afirmó hoy el viceministro de Salud Pública, Gao Qiang, durante una rueda de prensa.
El gobierno "no escatimará esfuerzos" para recuperar los cuerpos de las víctimas y proporcionar tratamiento médico a los heridos, señaló Gao.
Además, indicó que algunos ciudadanos chinos no están cubiertos por el sistema nacional de seguro médico, una situación que requiere mejoras.
Muchas personas en las áreas afectadas por el terremoto del lunes han perdido a sus familiares, mientras muchos otros han sufrido también pérdidas económicas, subrayó el viceministro.
Al enfrentarse a uno de los peores desastres naturales sufridos en el país en las últimas décadas, el gobierno ha respondido con rapidez y ha tomado medidas efectivas, recalcó Gao.
El terremoto del lunes de 7,8 grados de magnitud en la escala de Richter tuvo como epicentro el distrito de Wenchuan, en la provincia suroccidental de Sichuan, pero afectó también a muchas otras partes del país como Gansu, Shaanxi o Chongqing. Fin