La subida de precios de los bienes de consumo se ha convertido en la principal preocupación de los ciudadanos chinos, tanto los residentes en áreas rurales como urbanas, superando a las diferencias salariales y la corrupción, según la última encuesta realizada por la Academia de Ciencias Sociales de China.
El estudio, que pretende analizar el nivel de satisfacción de la población, ha sido publicado como parte del "Libro Azul" que cada año publica la academia sobre la sociedad china.
Un 30,5 por ciento de los encuestados opina que la inflación es el problema social más grave, según los resultados derivados de las visitas a domicilio realizadas durante octubre de 2007 en siete ciudades grandes y siete pequeñas, así como las zonas rurales de los alrededores de las localidades y ocho regiones rurales de la ciudad de Wuhan, capital de la provincia central de Hubei.
Entre 1999 y 2005, los despidos y el empleo junto con la seguridad social se situaban como principales preocupaciones de la población china. Este año la subida de los precios se ha situado en el primer puesto de la lista, ya que un 66,5 por ciento de los residentes en áreas urbanas y un 57,5 por ciento en el caso de las rurales lo seleccionaron en la encuesta.
Además, un 24,6 por ciento de los encuestados manifiesta su preocupación por la reforma del mercado de la vivienda y un 26,6 por ciento por la seguridad de los alimentos y medicamentos.
El IPC acumulado en los primeros once meses del año en China se elevó al 4,6 por ciento, con especial protagonismo de los alimentos, que generaron un 80 por ciento de la subida.