Cuatro tigres siberianos atacaron y se comieron a otro en un zoo del noroeste de China, informaron ayer fuentes del zoológico.
"Cuando llegó el cuidador los tigres todavía comían los restos de la víctima. Esto no había ocurrido antes", dijo a Xinhua Li Wenshui, subdirector de la oficina de administración del Glacier Zoo de Shenyang, capital de la provincia de Liaoning.
Li culpó del accidente, ocurrido el sábado pasado, a la situación financiera del zoo, ya que según él los animales no son lo suficientemente alimentados.
"Un tigre adulto come 20 libras de carne al día, pero aquí reciben un pollo cada uno o dos días", señaló el responsable.
Fan Zhiyong, director del programa de especies del Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF), culpó a la institución de la tragedia.
"Esto no se había escuchado antes. Es obvio que la administración del zoo es responsable", expuso.