La Academia sueca se sumó ayer a la lucha contra las infecciones de transmisión sexual al reconocer con el Premio Nobel de Medicina a los descubridores del virus de la inmunodeficiencia humana (VIH), causante del sida, y el del papiloma humano (VPH), desencadenante del cáncer de cuello de útero.
El galardón para los franceses Luc Montagnier y su ex compañera de laboratorio Françoise Barré-Sinoussi llega 25 años después de que anunciasen al mundo el hallazgo del microbio generador de la enfermedad que ha marcado el cambio de siglo. Más de 33 millones de personas, fundamentalmente pobres, viven con ella en la actualidad. El alemán Harald Zur Hausen, de 72 años, fue el hombre que identificó la causa del cáncer de cuello de útero, el segundo más común entre las mujeres. La primera, y de momento la única, vacuna existente contra un tumor, es consecuencia de sus intuitivas investigaciones.