No hay ninguna duda de que China se está convirtiendo en una de las grandes potencias mundiales en el sector de la física, como demuestra la cada vez mayor presencia de artículos de científicos chinos en publicaciones especializadas de todo el mundo, afirma la revista mensual Physics World en un informe publicado el viernes.
La nanociencia, el cómputo cuántico y la superconductividad a altas temperaturas son las tres áreas vanguardistas de la física que han experimentado un mayor crecimiento. Por ejemplo, los artículos sobre nanociencia publicados por al menos un co-autor de origen chino se han multiplicado por 10 desde que comenzase el milenio, superando la cifra de 10.500 en 2007, según el informe.
China ya ha superado al Reino Unido y a Alemania en el número de artículos sobre física publicados, y está comenzando a alcanzar a Estados Unidos. Si la producción de China siga aumentando al ritmo actual, el país publicará más artículos sobre física (y en general sobre todas las ciencias) que EEUU para el año 2012, afirma Physics World.
Pero sólo la cantidad no es suficiente. El número de veces que un artículo es citado por otros académicos en sus propios artículos se utiliza normalmente como un índice de la calidad de los artículos. Por desgracia para China, los artículos chinos aún están lejos de ser los más citados por países, situándose en el puesto 65 para artículos de física, justo por delante de Kuwait, con una media de 4,12 citas por cada artículo publicado.
Esto no refleja la situación de manera justa, debido a que China acaba de comenzar a publicar grandes volúmenes de obras. Werner Marx, científico de información, y quien llevó a cabo la investigación para el artículo de Physics World, afirmó que "la cifra es de todas formas bastante impresionante, y estimo que subirá en gran medida en los próximos años."
Todos los indicadores sugieren que la determinación de China de liderar la investigación mundial está creciendo. En marzo de este año, un grupo de científicos japoneses informaron sobre un nuevo tipo de material superconductor basado en el hierro que puede conducir electricidad sin resistencia cuando se enfría por debajo de los 26 grados Kelvin (-247,15º Celsius). Los investigadores de China tomaron el relevo rápidamente, y menos de un mes después del descubrimiento japonés, habían elevado la temperatura de transición a la que el material pierde toda su resistencia eléctrica hasta los 52 grados Kelvin (-221,15º Celsius).
"China se ha convertido en un importante factor en el panorama científico. Normalmente, el desarrollo científico en otros países no muestra un ritmo de crecimiento tan rápido como hemos visto en China, así que será intersante ver cómo responde y se sigue desarrollando en el futuro," concluyó Marx. Fin